lunes, 8 de noviembre de 2010
La piedra de la revelación de Gabriel
La revelación del arcángel San Gabriel desata pasiones en Internet
Elsemanaldigital.com
David Jeselsohn, un coleccionista suizo, compró hace diez años en Jordania una piedra con inscripciones en hebreo que pueden tener, en la línea 88 de las 87, una importancia crítica.
9 de julio de 2008 Compartir:
¿VERDADERA O FALSA?
Este estela de piedra, comprada por Jeselsohn, tiene un metro de altura y una inscripción de 87 líneas de texto en hebreo a dos columnas.
Todo comenzó con la pasión por la arqueología de David Jeselsohn, quien ya ha sido apodado por el Indiana Jones suizo. En un viaje a Londres, según informaciones de El Semanal Digital, compró una piedra descubierta en Jordania en 1998. Ahora figura como la joya de la corona de su colección particular en Zurich.
Este estela de piedra, adquirida por Jeselsohn, tiene un metro de altura y una inscripción de 87 líneas de texto en hebreo a dos columnas. El texto, de forma sorprendente y misteriosa, está escrito sobre la piedra en vez de estar tallado. Algunas letras y palabras enteras de la tablilla son ilegibles.
La bomba que soltó Knhol
La piedra permanecía como pieza magnífica de su museo pero pasó a convertirse en joya arqueológica extraordinaria tras el estudio realizado por el profesor Israel Knhol. La bomba la soltó con motivo del 60 aniversario del descubrimiento de los Manuscritos del Mar Muerto.
En una sala del Santuario del Libro del Museo de Israel, en Jerusalén, este investigador y profesor de Estudios Bíblicos de la Universidad Hebrea aseguró que la línea 80 contiene un hallazgo clave. Según el profesor Knohl, el texto cita al arcángel San Gabriel diciéndole a un "Príncipe de Príncipes" que "en tres días vivirás: Yo Gabriel te lo ordeno".
Sus revelaciones ya han sacudido a Internet. Para Knhol esta misteriosa estela que parece datar del siglo I antes de Cristo podría cambiar la percepción sobre los orígenes del cristianismo al revelar que los judíos ya creían en la llegada de un mesías resucitado antes de Jesucristo.
Tormenta de interpretaciones
Knohl subraya que su análisis del texto hebreo inscrito en la estela podría "cambiar la visión que tenemos del personaje histórico de Jesús". Por el contrario, otros investigadores se abstienen de sacar conclusiones tan radicales del texto, del que dan otras interpretaciones. Algunos dudan incluso de la autenticidad de la estela.
"Este texto puede constituir el eslabón perdido entre le judaísmo y el cristianismo, en la medida en que inscribe en la tradición judía la creencia cristiana en la resurrección del mesías", señala. El texto en hebreo, de naturaleza apocalíptca, se presenta como la "revelación del arcángel San Gabriel".
El análisis de Knohl consiste esencialmente en decodificar la línea 80 donde figuran los términos "tres días más tarde" seguidos por una palabra medio borrada que, según el profesor, significa "vive". Según el investigador, el texto anuncia que el arcángel San Gabriel resucitará tres días después de su muerte al "príncipe de príncipes", una fórmula que en la tradición judía se aplica al mesías.
No se investigó aún la tinta
La paleontóloga Ada Yardeni es más prudente en lo que se refiere a la palabra "vive". "La lectura del profesor es plausible pese a que la ortografía utilizada es rarísima", afirma esta especialista de escrituras antiguas que publicó la primera descripción de la estela en 2007 en la revista de historia y arqueología israelí Cathedra.
Por su parte, el investigador israelí Yuval Goren, especialista en el descubrimiento de falsificaciones, afirma no haber "detectado ninguna muestra de falsificación en la textura de la estela". "Sin embargo, mi análisis no se aplicó a la tinta", subraya el director del departamento de arqueología y culturas antiguas de la universidad de Tel Aviv.
Otras voces insisten en que se debe averiguar si se trata de una falsificación. por ahora existe un clima de misterio sobre circunstancias en que se descubrió la estela y dónde exactamente.
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
The silence thereafter
De cuadros por el mundo
De cuadros por el mundo
Raúl Humberto Muñoz Aragón
Al principio, el hombre inventó el mundo a su imagen y semejanza... así debió ser en algún momento, cuando éste tuvo conciencia de sí, su mente brotó y con ella múltiples universos; diversos, distantes, disímbolos, antagónicos; entre antípodas de tiempo, espacio, valores, credos; diferentes siempre en apariencia, pero nutridos del mismo barro; el hombre, así, hombre, sin genero, sin calificativo que distinga la esencia del ser humano, el cual se ha encargado de crear todo lo visible y lo invisible, en un vano intento por entender los múltiples y diversos por qué que le han abrumado durante su estadía.
Hoy el mundo camina entre realidades diversas, algunas físicas otras cibernéticas, unas mas en papel o en ondas hertzianas; contadas en bytes o en imágenes por segundo.
Los medios hoy todo lo pueblan, cada rincón esta a su alcance; National Geographic nos lleva a viajes por las entrañas de la pirámide de Keops; el Spider-man por fin lanza telarañas y no mecates; cámaras navegan al interior de nuestro cuerpo; y la Internet es vehículo de sueños, ideas, locuras y corduras.
En toda esta avalancha, las historietas han sentado sus reales en el mundo. El cómic hoy es arte, reflejo digno de una sociedad diversa, punto de encuentro de los mitos de antaño, de los sueños de siempre.
Con acta de nacimiento datada en 1895, producto de la lucha por el “rating” entre el New York World de Joseph Pulitzer y el San Francisco Examiner primero y el Journal American después, ambos de William Randolph Hearst. Yellow Kid vs California Bears (conocidos después como Litle Bears); creados por Richard Felton Outcault y James Swinnerton respectivamente quienes hoy ostentan el título de padres del cómic, historieta, manga, tebeo, monitos o como se les quiera llamar. Contemporáneo en edad y desarrollo con el cine, contribuciones ambas del siglo XX a las Bellas Artes, que aunque en pañales, transitan en búsqueda de su definición plena.
Aunque en verdad creo que se quita los años, y es menester buscar sus ancestros en las caricaturas políticas de la Francia y sus revoluciones; en las viñetas de los libros medievales; en las tarjetas chinas, las mismas que inspiraron a los impresionistas y postimpresionistas en el siglo XIX, hasta llegar a los glifos mayas y más atrás a los egipcios. En mi romanticismo, me quedo con la imagen de aquellos pintores anónimos de Altamira y demás lares, en tiempos ya perdidos, cuando el hombre aprendía a serlo.
Las imágenes son el lenguaje primario del hombre, es en ellas donde aprende primero a leer, haciéndose erudito de ellas, las lee y las dibuja, inventando con el paso del tiempo la escritura, y a la vez, sigue en este proceso de inventarse que aún hoy día continuamos con nuestras “ciberrealidades”.
Lectura y escritura le llevan por el mundo a la caza de los mitos, leyendas, fobias y filias que conforman la esencia de su pensar, la cultura colectiva, este pensamiento común, el mismo que nos hace temer, llorar, amar, emocionar, excitar por las mismas cosas que nuestros abuelos y los abuelos de ellos, eso si, con una nueva presentación.
Animales, plantas, astros, fenómenos naturales, se convirtieron por obra de los hombres en dioses, y el hombre al ver que ello le servía los transformó en los héroes y superhéroes que nos traen semana a semana las historietas. Leyendas, tragedias, comedias, epopeyas cantadas por sumerios y griegos, egipcios y romanos; la India, Japón y China; son la fuente recurrente de argumentos que están en cada cuadro, en cada tira, en cada globo que pueblan los cómic de hoy.
No hay tema que sea ajeno al cómic, todo cabe; emociones, utopías, rebeldías, sacrilegios, iras, críticas, propaganda, ciencia, herejías, erotismo, literatura, religión... Las historietas son el vástago del hombre del siglo XX, creada a su imagen y semejanza, hasta ser hoy día la síntesis perfecta de esta sociedad nuestra.
Tarzan, Batman, Hulk, Mickey Mouse, Lady Death, Fantomas, Superman, Candy Candy, Asterix, Mafalda, Chanoc, Flash, El Hombre Araña, Wolverine, Kaliman, Mortadelo, Snoopy, Goku, Acuaman, Voltron, Flash Gordon, Dick Tracy, Memin Pinguin, Hermelinda, La Mujer Maravilla, La Pequella Lulú, Capulinita, Los Cuatro Fantásticos, Gambito, Lex Lutor, Lobo, Vampirella, Buffy, Aniceto, Spawn, Periquita, La Familia Burrón, Aniceto, Tomb Raider, Wichtblade, Darkness, Los Supermachos, El Santos y la Tetona Velázques, Yellow Kid, Akira, El Jocker, Heidi, Video Girl Ai, Ranma, Batman... y así la lista crece hasta un número sorprendente, se multiplica en proporción directa a esta necesidad nuestra de desnudar el alma.
Hacer afirmaciones universales es siempre un riesgo, vana ilusión que la soberbia nos da, pero, igualmente tentación irresistible; así que ahí va la mía: No hay hombre que hoy en día no tenga tras de sí alguna tira que recuerde con una dulce nostalgia.
No se en que momento el cómic reciba el reconocimiento como una de las Bellas Artes, sin duda algunos “puristas” de las artes desgarraran sus vestiduras cuando ello ocurra, pero sin duda ocurrirá.
ymahr@yahoo.com
