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jueves, 30 de julio de 2009

Jacinto Cenobio


Tomado de http://www.youtube.com/watch?v=ZYn47FezOzo

En la capital

lo hallé en un mercado
con su mecapal
descargando un carro.

Le dije padrino
lo andaba buscando
se echó un trago'e vino
y se quedó pensando.

Me dijo un favor

vo'a pedirle ahijado
que a naiden le cuente
que me ha encontrado.

Que yo ya no quiero
volver pa'llá
al fin ya no tengo
ni ónde llegar.

Murió tu madrina
la Trenida'
los hijos crecieron
y ónde están.

Perdí la cosecha
quemé el jacal

sin lo que más quero
nada es igual.

Sin lo que más quero
que más me da
cobija y sombrero
serán mi hogar.

Por eso mi ahijado
regrese en paz
y a naiden le cuente
que estoy acá.


Quedamos de acuerdo
lo dejé tomando
yo encendí un recuerdo
y me lo fui fumando.

Me pareció verlo
en su verde monte
sonriéndole al viento
y al horizonte.

Haciendo una mueca
pa´ ver pasar
la mancha de garzas
rumbo al palmar.

Jacinto Cenobio
Jacinto Adán
si en tu paraíso
sólo había paz.


Yo no se que culpa
quieres pagar
aquí en el infierno
de la ciudad.

martes, 14 de julio de 2009

Jugar a la vida / E. Balleste

Video tomado de http://www.youtube.com/watch?v=G3S_LTql8nA


Por las calles voy hilando,
el collar de mi pasión,
por las calles voy contando
las monedas de mi amor.

Por la calle voy buscando
la humedad de la razón,
por la calle voy dejando
la envoltura del dolor.

Por la calle voy volando
como vuela el ruiseñor,
por la calle voy cantando,
con mi traje, mi canción.

Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.
Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.

En mi casa, mi familia
se adormila en su sillón,
en mi casa se ha quedado
a vivir la tradición.

En mi casa las paredes
se respetan como un dios,
en mi casa hay una iglesia
que se llama comedor.

En mi casa, a mis padres,
yo les hablo con su voz,
pero, a veces, en mi casa
el silencio es lo mejor.

Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.
Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.

En tu casa yo me pierdo
yo me encuentro y al fin soy,
en tu casa yo deshago,
con mis manos, una flor.

En tu casa yo inauguro
hasta el último rincón,
en tu casa yo me ahogo
con el agua de tu voz.

En tu casa hay señales
que me dicen donde estoy,
pero a veces, en tu casa,
yo me encuentro y no soy.

Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.
Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.

Y de nuevo, en la calle,
me remiendo la ilusión,
y de nuevo, en la calle,
yo me muerdo el corazón.

Y de nuevo, en la calle,
yo me vuelvo parador
y me ofrezco en barata
sin abono y sin fiador.

Y de nuevo, en la calle,
yo me creo lo que soy,
y pintándome de bueno
voy cantando mi canción.

Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.
Esto de jugar a la vida
es algo que, a veces, duele.