jueves, 11 de febrero de 2016

¿Cuándo empezaron a hablar los humanos?

¿Cuándo empezaron a hablar los humanos?

Un estudio reciente muestra que los bonobos y los bebés humanos comparten formas de comunicación. El lenguaje humano pudo aparecer hace más de 50.000 años

DANIEL MEDIAVILLA 10 AGO 2015 - 20:39 CEST479

Hace unos 7.000 años, los humanos dejaron las primeras muestras de su dominio del lenguaje cuando comenzaron a escribir. Sin embargo, la capacidad innata de todos los niños para aprender cualquier idioma y el hecho de que toda la humanidad comparta un origen común en África indica que la aparición del lenguaje es mucho más antigua, anterior al movimiento migratorio con que los Homo sapiens iniciaron la conquista del mundo hace 60.000 años.

En 2011, en un artículo publicado en la revistaScience, Quentin Atkinson, investigador de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, analizando las riquezas de los fonemas de los diferentes idiomas, situó el origen del lenguaje en algún lugar del sudoeste africano. Con un método similar a los análisis de ADN, que observan un descenso de la diversidad genética conforme nos alejamos de la cuna de la humanidad en África, Atkinson observó que el número de fonemas de un idioma descendía al alejarse de este continente. Así, algunos idiomas africanos emplean más de 100 fonemas mientras el hawaiano, hablado en unas islas que se encuentran entre los últimos lugares colonizados por la humanidad, tiene 13.

La aparición del lenguaje moderno habría coincidido con una explosión de las capacidades cognitivas humanas poco antes del inicio de la migración. Entonces, unos humanos que ya eran anatómicamente modernos experimentaron un salto evolutivo en su intelecto que les dio capacidades completamente nuevas, algo que se observa en expresiones artísticas como las de Altamira o en el probable desplazamiento de los neandertales.

La aparición del lenguaje moderno habría coincidido con una explosión de las capacidades cognitivas humanas, como la creación artística

Algunos investigadores del siglo pasado, como Claude Levi Strauss, mantenían que el lenguaje, tan diferente de las formas de comunicación animales, debía haber aparecido de repente en esta explosión y no como fruto de la evolución desde la articulación de sonidos en animales. Noam Chomsky, uno de los lingüistas más influyentes, también consideraba que el lenguaje es una capacidad exclusivamente humana y tan distinta que no se podría explicar por mecanismos evolutivos convencionales. Más adelante, otros científicos como Steven Pinker cambiaron esa tendencia y se comenzó a aceptar la posibilidad de que la combinación de cambios genéticos y selección natural a lo largo de millones de años podría dar lugar a una habilidad tan rara como el lenguaje.

Desde entonces, la búsqueda del origen del lenguaje se apoyó en herramientas evolutivas. Algunos investigadores como Philip Lieberman, del MIT (Instituto Tecnológico de Mas), han estudiado el cerebro humano en busca de los órganos imprescindibles para el lenguaje. En un artículo publicado en 1995, Lieberman comparó los efectos sobre los ganglios basales, que también tienen otras especies, de una enfermedad como el párkinson y de la falta de oxígeno que sufren los escaladores del Everest. En esta línea, el análisis de cráneos fósiles de hace unos 400.000 años, pertenecientes aHomo erectus, ha mostrado que aquellos humanos ya habían desarrollado las áreas de Brocca y Wernicke, relacionadas con el lenguaje, y que su anatomía ya reunía los requisitos para articular sonidos. Eudald Carbonell comentaba recientemente que en esa misma época la humanidad comenzó a controlar el fuego, un factor que pudo desempeñar un papel relevante en la aparición del cerebro humano. Además de liberar una mayor cantidad de nutrientes de los alimentos a través de la cocina, las llamas pudieron suponer un cambio social, al reunir a los grupos alrededor del fuego. En ese entorno, comentaba el codirector de Atapuerca, habría comenzado a surgir el lenguaje, que a su vez favoreció el crecimiento del cerebro.

En esta búsqueda de los orígenes del lenguaje, los investigadores han tratado de buscar los momentos evolutivos en los que se fue fraguando. La semana pasada, investigadores de las universidades de Birmingham (Reino Unido) y Neuchâtel (Suiza) publicaron un estudio que indicaba que los bonobos, una especie de chimpancé —los animales vivos más próximos a los humanos—, se comunican de una manera similar a los bebés. Ambos utilizan un tipo de gemido para llamar la atención en circunstancias muy diversas, tanto positivas como negativas. Para comprender su significado, es necesario entender el contexto, algo que no sucede en las llamadas de otros animales, como los monos, que emiten sonidos fijos para circunstancias siempre iguales. Este tipo de comunicación podría, según los investigadores, ser un paso entre las vocalizaciones de los primates asociadas a contextos concretos a una forma de usar los sonidos más humana. Si estuviesen en lo cierto, esa transformación habría comenzado hace más de 6 millones de años, cuando vivió el último ancestro común de chimpancés y humanos.

La posibilidad de recuperar material genético de fósiles antiguos ayudará a explorar los cambios en el ADN que pudieron estar relacionados con la evolución del lenguaje

Por el momento, los científicos no lo han tenido fácil para obtener pruebas indiscutibles para refrendar sus hipótesis sobre el origen del lenguaje, pero es posible que en el futuro cuenten con mejores herramientas. La posibilidad de recuperar material genético de fósiles antiguos ayudará a explorar los cambios en el ADN que pudieron estar relacionados con la evolución del lenguaje. Como en el caso de Lieberman y los ganglios basales, el análisis del genoma está descubriendo la relación entre genes y determinadas disfunciones respecto al lenguaje. De un modo similar al que a partir de análisis genéticos se ha estimado que neandertales y humanos modernos tuvieron hijos juntos hace unos 50.000 años, sería posible buscar la aparición de rasgos asociados a la evolución del lenguaje. A través de esas pesquisas se indagará también en el fenómeno biológico y cultural que hizo posible la revolución cognitiva y la humanidad moderna.

‘Little Foot’, la nueva protagonista de la evolución humana

‘Little Foot’, la nueva protagonista de la evolución humana

Una australopiteca que vivió hace 3,6 millones de años en Sudáfrica rivaliza con 'Lucy' por ser el ancestro de todos los humanos

NUÑO DOMÍNGUEZ 1 ABR 2015 - 19:03 CEST122

Hasta ahora, la película que cuenta los orígenes de la humanidad tenía un primer protagonista clarísimo. Antes de que hubiese humanos sobre la faz de la tierra, existieron los australopitecos, monos con cerebro de chimpancé que andaban erguidos y apenas superaban el metro de estatura. Entre todos ellos destaca Lucy, la australopiteca que vivió hace entre tres y cuatro millones de años en Etiopía y que es el supuesto ancestro de todos los miembros del género humano, incluidos losHomo sapiens.

Este protagonismo de Lucy (y el tronco del árbol genealógico de la humanidad) acaban de tambalearse debido a la nueva datación de los fósiles de Little Foot. Se trata de otra especie de mono erguido que vivió en Sudáfrica y que, según sus descubridores, tiene unos 3,6 millones de años, es decir, fue coetánea deLucy y candidata a ser el primer ancestro conocido de todos los humanos.

Little Foot era una australopiteca, como Lucy, pero de una especie más grande y alta (medía algo menos de metro y medio). Tenía los hombros muy fuertes, los brazos largos y, aunque bípeda, sus pies aún estaban diseñados para colgarse de los árboles. Su nombre científico es Australopithecus prometheus.

Un mal día, Little Foot cayó en una sima y murió en lo que hoy es Sterkfontein, a 40 kilómetros de Johannesburgo. Sus restos no se localizaron hasta 1997, en la oscuridad de una cueva a más de 20 metros de profundidad y sepultados en roca. Ron Clarke, uno de sus descubridores, explica que su equipo tardó 13 años en separar los huesos del mineral y poder subirlos a la superficie, aún sepultados en un ataúd de sedimentos. Desde entonces han pasado tres años limpiando los fósiles y reconstruyéndolos, aunque todo ha merecido la pena: ha resultado ser el esqueleto más completo de un australopiteco. Está casi entero y, además de un brazo y una mano en articulación y los pequeños huesos del pie de los que recibe su apodo (pie pequeño en inglés), destaca su espectacular cráneo.

Reconstrucción del 'A. prometheus'

La gran pega para aceptar a Little Footcomo protagonista de los primeros compases de la evolución humana es su controvertida antigüedad. El terreno de la cueva se ha removido y cambiado mucho, tanto por fenómenos geológicos como por la dinamita de los mineros que sacaron de la roca esquirlas de hueso que ayudaron, un siglo después, a que Clarke encontrara el esqueleto. Su equipo y el de otros especialistas han hecho diferentes dataciones. Las más favorables apuntan a que podría tener hasta cuatro millones de años. Otros grupos le dan poco más de dos millones de años, es decir, posterior a la aparición de los primeros humanos.

En 2014 se publicó una nueva datación de sedimentos supuestamente de la fecha de su muerte que indicaba una edad de al menos tres millones de años. Ahora, el equipo de Clarke recurre a la última técnica de datación que quedaba disponible: la cosmogénica. Se basa en el tipo de átomos de aluminio y berilio contenidos en el cuarzo que encapsula el fósil. Esos elementos cambian por el bombardeo de los rayos cósmicos llegados del espacio y los convierte en una especie de reloj dentro de la piedra. Los resultados, publicados hoy enNature, concretan una antigüedad de 3,67 millones de años con un margen de error de 160.000 años, todo un embrollo científico, según Clarke.

“Hasta ahora la gente consideraba que los australopitecos más antiguos que se conocen [como Lucy] eran los ancestros directos de todo lo que vino después”, explica a Materia el paleoantropólogo de la Universidad del Witwatersrand (Suráfrica). “Ahora podemos demostrar que no eran las únicas especies que vivían hace 3,5 millones de años y la verdad es que no podemos saber cuál de ellas es nuestro ancestro directo”, recalca.

Caras poco humanas

Los rasgos físicos tampoco parecen ayudar demasiado. “Lucy es mucho más pequeña que Little Foot y menos parecida a un gorila, pero ninguno de los dos tiene rasgos humanos en su cara, es imposible decir cuál de ellas está más cerca de nosotros”, añade.

“Es posible que nuestro verdadero ancestro no sea ninguno de los australopitecos que conocemos”

Así las cosas, el origen de los humanos antes de ser humanos se bifurca. Pudo empezar conLucy en Etiopía hace entre tres y cuatro millones de años y luego desembocar en los primeros miembros del género Homo, una opción reforzada por el reciente hallazgo allí del humano más antiguo, hace 2,8 millones de años. Por otro lado, la nueva datación en Sudáfrica “mete a Little Foot de nuevo en la carrera” y podría ser este australopiteco que vivió en una zona reconocida por la Unesco como la Cuna de la Humanidad el que diese lugar a “Homo habilis, nuestro ancestro”, explicaLaurent Bruxelles, coautor del presente estudio.

Expertos independientes reconocen la importancia del trabajo, pero recalcan que lo mejor está aún por llegar. “Este estudio casi cierra definitivamente la polémica de la datación”, opina Carlos Lorenzo, arqueólogo de Atapuerca e investigador del IPHES. El verdadero plato fuerte llegará, dice, cuando el equipo de Clarke desvele el estudio completo de todo el esqueleto de Little Foot, en especial de su cráneo y sus dientes que contienen rasgos claves para saber cómo de parecido era a los humanos que surgirían después y si se le puede considerar nuestro ancestro.

Clarke espera publicar las primeras descripciones de este excepcional espécimen el próximo año, aunque se la coge con papel de fumar desde ya: “Es posible que nuestro verdadero ancestro no sea ninguno de los australopitecos que conocemos”.

El australopiteco no robó el fuego

En 1948, el pionero de la paleoantropología Raymond Dart clasificó un homínido encontrado en Makapansgat, Suráfrica, como ‘Australopithecus prometheus’. El origen de su nombre científico viene de un error. Dart pensó que había huesos quemados en el yacimiento e interpretó que su australopiteco dominaba el fuego. Por eso le puso el nombre del titán griego que roba el fuego a los dioses para dárselo a los humanos. En realidad los huesos se habían ennegrecido por el manganeso.

Los humanos llevan ocho millones de años de evolución, según un nuevo modelo estadístico

Los humanos llevan ocho millones de años de evolución, según un nuevo modelo estadístico

El polémico cráneo de Chad sería posterior a la separación de los chimpancés

EL PAÍS Madrid5 NOV 2010 - 18:53 CET

El paleontólogo francés Michel Brunet, en Barcelona, con un moldeado del cráneo de Toumaï. / CARLES RIBAS

La separación entre los humanos y los chimpancés, sus parientes más cercanos, durante la evolución pudo ocurrir mucho antes de lo que sostiene la hipótesis más aceptada por los paleontólogos. Habría sido hace ocho millones de años en vez de hace entre cinco y seis millones de años, según un nuevo modelo estadístico realizado en el Museo Fieldde Chicago.

En colaboración con matemáticos, antropólogos y biólogos moleculares, el especialista Robert Martin intenta desde hace tiempo integrar la información sobre la evolución derivada del material genético de diversas especies con el registro fósil para conseguir un panorama más completo.

Al comparar el ADN de animales relacionados entre sí se puede llegar a comprender la evolución en el tiempo de los genes comunes, que dan lugar a nuevas y diferentes especies, señala Martin. Sin embargo, esta información molecular no proporciona un calendario que muestre cuándo se produjo la divergencia genética.

MÁS INFORMACIÓNUn cráneo hallado en Chad sitúa hace 7 millones de años el origen de los humanosEl misterio de los primeros monos

Las pruebas fósiles son la única fuente directa de información sobre las especies extinguidas hace mucho tiempo y su evolución, pero existen grandes vacíos en el registro fósil que dificultan la interpretación de esta información. Desde hace una generación, los paleontólogos han estimado que los orígenes humanos están entre hace cinco y seis millones de años, pero la base fósil de esta estimación es muy poco sólida. Si se tienen en cuenta todas las especies de primates actuales, todos los primates fósiles y las pruebas de ADN, los modelos informáticos sugieren una fecha más lejana. El nuevo análisis publicado en la revista Systematic Biology rellena los vacíos estadísticamente, como se hace en otras áreas científicas y económicas. Esta estimación está en consonancia con algunos estudios genéticos de esta década que, sin embargo, sugieren un largo periodo de hibridación entre ancestros humanos y ancestros de chimpancés.

Un ejemplo de datos a interpretar son los que proporciona un cráneo fósil descubierto hace unos años en Chad. Bautizado como Toumaï y como el nombre científico de Sahelanthropus tchadensis, este fósil provocó un gran interés porque tiene muchas características humanas. Sin embargo, como su antigüedad es de unos siete millones de años, su clasificación sigue sin establecerse. Con la nueva estimación, entraría en el periodo posterior a la divergencia entre humanos y chimpancés.

El equipo de Martin ya realizó un trabajo anterior, publicado en Nature en 2002, que sugería que el antepasado común más antiguo de todos los primates actuales vivió hace 85 millones de años, es decir antes de la extinción de los dinosaurios.

© EDICIONES EL PAÍS, S.L.

El sonido del silencio

El sonido del silencio
Raúl Humberto Muñoz Aragón

A veces, el silencio grita tan fuerte que carcome los corazones, que sacude conciencias. El silencio grita en los rincones más profundos, íntimos, personales… y duele; retumba en la esencia que nos hace seres humanos. La voz que se silencia es una oportunidad perdida de tener una visión diferente y más completa del mundo, de la realidad que nos rodea. El silencio forzado es un agravio a cada uno de nosotros que conformamos esto que llamamos humanidad; el silencio es un dolor que no termina nunca, es la ausencia total e inevitable, infinita. El silencio obligado está en contracorriente con nuestra esencia, va en detrimento de nosotros mismos.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos -esa que se ha cultivado con sudor, sangre y lágrimas de todos los pueblos- establece en su primer artículo que: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Esto en reconocimiento de la dignidad y los derechos iguales, irrenunciables e inalienables que todos tenemos ("los miembros de la familia humana", como ahí mismo se asienta, una familia harto disfuncional lamentablemente), declaración que habría de ser el fundamento para una vida plena, en libertad, justicia y paz.

Declaración que nos habla de la maravilla que el ser humano lleva implícita por el solo hecho de tener la conciencia y la posibilidad de visualizarse a sí mismo en esta realidad, el de describir sus sueños, ideas, anhelos, temores. La grandeza de hombres y mujeres es tal que sólo es comparable a la enorme torpeza y estupidez que en su esencia pareciera estar inmersa. Tristeza que carcome el alma, pues al ver las grandezas del espíritu humano, como la Capilla Sixtina, el Taj Mahal, los Caprichos de Paganini, los versos de Whitman, los murales en Altamira o El Lago de los Cisnes que se empequeñecen a ínfimas dimensiones con las imágenes que nos traen hoy en día los medios de comunicación; ese pequeño de sólo siete meses asesinado en Oaxaca junto a su familia, al cual se le negó el derecho a una vida, así sin adjetivos, ni plena, ni nada; o la imagen de Anabel Flores, periodista veracruzana, madre de familia, que por el hecho de ejercer el derecho de hablar hoy grita en silencio.

Más de 285 agresiones a periodistas, 32 de ellos desaparecidos de acuerdo con el Informe especial de Article19; en la última década, han sido asesinados más de 80 periodistas, 3 de ellos muertos en lo que va de este 2016… Todo esto en México, en este México, lindo y querido; enormemente herido. ¿Qué haremos cuando nos quedemos sin voz? ¿Cuánto más dejaremos que el silencio nos grite a la cara por aquello que hacemos, que dejamos de hacer o lo que quizá sea peor, dejamos hacer?

México junto -solo por mencionar algunos- con Rusia, Turquía, Libia, Jordania, Irak, Egipto, se encuentra entre los países más peligrosos para el oficio de periodismo, ese sueño que pareciera utópico de informar del hacer y quehacer del hombre. De acuerdo con el Informe Mundial de Reporteros sin fronteras, en el capítulo dedicado a nuestro país, se afirma que "México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas; las amenazas y los asesinatos a manos del crimen organizado -incluso de las autoridades corruptas- son cosa de todos los días. Este clima de miedo, junto con la impunidad que prevalece, genera autocensura, perjudicial para la libertad de información". Y el silencio sigue.

El artículo 19 de la citada Declaración Universal de los Derechos Humanos plantea claramente: "Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye no ser molestada a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."

Más datos: el Informe "La desaparición y la desaparición forzada de quienes ejercen la libertad de expresión en México" de Article19, publicado este febrero de 2016, dice: "De 2003 a 2015, en promedio han desaparecido dos periodistas por año. Los estados de Veracruz, Tamaulipas y Michoacán concentran 15 de las 23 desapariciones, es decir, cerca de 65% de los casos, mientras que Guerrero, Nuevo León, Coahuila, San Luis Potosí, Chihuahua, Sinaloa y Tabasco, tienen entre uno y dos casos por estado".

De nada valen El David, Los siete samuráis, Las señoritas de Avignon, La Divina Comedia, El Quijote de la Mancha, La Novena Sinfonía de Beethoven o cualquier otra obra de arte si no somos capaces de entendernos, de saber que los "prójimos" son todos aquellos que nos acompañan hoy en esta odisea que es la vida; somos Ulises modernos, y este viaje que nos ha tocado andar es igualmente trascendente; no importa si se tienen un dios o muchos dioses, el color de piel o de ojos, género, edad, profesión, preferencias personales, sean del índole que sean. Todos tenemos derecho a no guardar silencio.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Un email filtrado alimenta los rumores sobre las ondas gravitacionales

Un email filtrado alimenta los rumores sobre las ondas gravitacionales

El 11 de febrero los responsables del experimento LIGO, un avanzado sistema de detección de las largamente buscadas ondas gravitacionales, ofrecerán en Washington una rueda de prensa para presentar sus últimos avances. La filtración del correo de un investigador apunta a que por fin se podrían haber descubierto estas ondulaciones del espacio-tiempo, cien años después de que Einstein predijera su existencia.

“Primicia… A alguien le va a llegar un Nobel”, aparece en el asunto de un email de Clifford Burgess, físico teórico de la Universidad McMaster en Hamilton (Canadá), quien ha hablado con científicos con acceso a un supuesto artículo donde se podría confirmar la detección de ondas gravitacionales.

“Hola a todos, el rumor sobre LIGO parece real, y al parecer va a salir el 11 de febrero en la revista Nature (sin duda con un comunicado de prensa), así que estad atentos” –señala–. Los espías que han visto el paperdicen que han logrado observar ondas gravitacionales de un agujero negro binario”.

Correo de Clifford Burgess. / Sciencemag.org

“Afirman que los dos detectores las detectaron… y mencionan una detección equivalente a 5,1 sigma. Las masas de los dos agujeros negros inicialmente eran de 36 y 29 masas solares pero de 62 al final. Aparentemente la señal es espectacular… Woohoo! (Espero)”, exclama Burgess. Los físicos consideran que una significación estadística superior a 5 sigma en una señal ya es lo sufientemetemente fuerte como para reclamar un descubrimiento.

Este correo ha despertado gran expectación porque el hallazgo supondría una prueba que los físicos llevan buscando desde hace décadas. Einstein planteó hace cien años la curvatura del espacio-tiempo, pero además, que objetos masivos acelerados –como agujeros negros fusionándose o explosiones de supernovas– pueden cambiar esa curvatura y producir ondas gravitacionales.

La filtración del correo de Burgess, a través de Twitter, no hecho más que aumentar los rumores anteriores sobre el descubrimiento de estas ondas, pero lo que sí es cierto es que este jueves los responsables del experimento LIGO –al que se menciona en el mail– harán públicos sus últimos resultados en Washington (EE UU).

El equipo internacional del Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory (LIGO, Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales) trabaja con dos potentes detectores en sus centros estadounidenses de Hanford (Washington) y Livingston (Luisiana). Sus interferómetros hacen rebotar luz láser entre espejos situados en los extremos opuestos de kilométricos tubos de vacío para detectar el paso de las ondas gravitacionales.

Desde España, participa en este proyecto el Grupo de Relatividad y Gravitación de la Universidad de las Islas Baleares, donde también se ha organizado una presentación paralela a la de sus colegas en Washington. La expectación es máxima, porque este jueves se podría confirmar un fenómeno que Albert Einstein predijo hace un siglo.

jueves, 4 de febrero de 2016

¿Trazos o bytes?, ¿a dónde va la cultura?

¿Trazos o bytes?, ¿a dónde va la cultura?

Raúl Humberto Muñoz Aragón

El avance tecnológico que inició en los últimos 25 años del siglo XX ha derivado en una serie de cambios en el hacer y pensar de la sociedad, modificando con ello culturas, lo que ha impactado en las formas de actuar, de relacionarnos, de interactuar, todo ello dando como resultado un cambio en el individualismo y la personalidad de hombres y mujeres.

Las posibilidades que ahora tenemos a nuestra disposición, no sólo han acortado distancias geográficas, sino que han planteado retos que aún no son asimilados en toda su magnitud; áreas como la educación, el trabajo, la política, la comunicación, son algunas de las grandes esferas que han recibido un gran embate que les plantea cambios que no se han llevado con la celeridad que los tiempos actuales suponen.

En esta primera parte del siglo XXI, ha puesto a disposición de grandes sectores de la sociedad dispositivos tecnológicos que implican cambios en formas de conducta e interacción, modificando el desarrollo integral de los hombres y mujeres del presente. Entre estos cambios, se encuentra el cada vez menos empleado arte de escribir con lápiz o pluma sobre un papel. El reto de la hoja en blanco y todo lo que en ella está inmerso se convierte poco a poco en un vestigio de un pasado que se aleja a una velocidad directamente proporcional al avance tecnológico.

El profesor Stanislas Dehaene, director de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva de la INSERM-CEA en Francia, comentó que "es un hecho bien conocido … que aprender a escribir con la mano, al mismo tiempo que aprender a leer, facilita la lectura mediante el desarrollo de la motricidad fina…", ocurre que una de cada tres personas no han escrito a mano en los últimos seis meses, aunado que en Finlandia ya no enseñan escritura en la escuela y la caligrafía es un viejo recuerdo de un pasado que se va perdiendo en el tiempo desplazada por la tecnología moderna que ha avanzado exponencialmente en los últimos 20 años, por sólo colocar una cifra.

Recientes investigaciones en Neurociencia indican que escribir utilizando sólo una pantalla táctil o un teclado es un factor que puede afectar el desarrollo del cerebro, de manera muy particular en los niños que están aprendiendo a leer. Esto es importante de tomar conciencia y sin demeritar el gran avance en múltiples facetas que la tecnología ha traído a la vida cotidiana.

El desarrollo de equipos electrónicos y digitales, tales como smartphones, tabletas, laptops y diversas formas en que la computación se ha adueñado de los espacios, no sólo académicos, sino también personales, laborales y familiares, están modificando mucho del hacer cultural del ser humano. Este avance tecnológico, además de poner fin a una tradición cultural que se remonta al inicio de la civilización, y que muy probablemente fue uno de sus detonantes, la escritura, y habría que comentar que si ésta desaparece como objeto cultural, habría que preguntarnos si con ella ¿vamos a perder también un elemento de nuestra individualidad? Esta es una de las interrogantes que se están planteando en los círculos de la Neurociencia ante los cambios de conductas y de tradiciones como el simple escribir a mano y las alteraciones que puede ocasionar.

De acuerdo con estudios de la última década realizados por neurocientíficos de todo el mundo, escribir es una actividad que permite ejercitar el cerebro, estableciendo que el aprendizaje de escribir con una pluma es más beneficioso para los niños que las habilidades de que se desarrollan utilizando el teclado.

Nuestra escritura a mano puede revelar mucho sobre nuestra personalidad, pero ¿cómo podemos mantener nuestra individualidad en línea? Sin duda, habrá una respuesta a esta y otras interrogantes similares, todas orientadas a una nueva definición de los seres humanos, haciendo mayor la brecha entre los jóvenes del futuro próximo con sus pares en las décadas pasadas, todo producto de un incontable cúmulo de dispositivos modernos que sin duda facilitan el hacer del mundo actual.

Videojuegos, smartphones, computadoras en todas sus variantes, Internet, Redes Sociales virtuales de todo tipo y para toda necesidad y capricho, relojes inteligentes… y así una lista incontable de gadgets que están al alcance de nuestras manos; pero ojo, no todo es negativo, sólo que es diferente y a ello hemos de adecuar los haceres y pensamientos, mismos que definirán nuevas formas de individualidad y definición de la personalidad.

lunes, 1 de febrero de 2016

Por qué es mejor que sigamos escribiendo a mano

Por qué es mejor que sigamos escribiendo a mano

BBC, iWonder

31 enero 2016

¿Qué es más poderoso, el teclado o el lápiz?

Una de cada tres personas no han escrito a mano en los últimos seis meses. En Finlandia ya no enseñan escritura en la escuela. La caligrafía está siendo eclipsada totalmente por la tecnología moderna.

Esto a pesar de que la investigación en neurociencia indica que escribir utilizando sólouna pantalla táctil o el teclado puede afectar el desarrollo del cerebro, sobre todo el de los niños que están aprendiendo a leer.

Así que debemos ser conscientes de hacia dónde queremos ir.

Además de poner fin a una tradición cultural que se remonta al inicio de la civilización, si la escritura se desvanece, ¿vamos a perder también un elemento de nuestra individualidad?

Escribir a mano para ejercitar el cerebro

En la última década, la investigación con imágenes cerebrales le ha ayudado a los neurocientíficos a entender que aprender habilidades tales como la escritura a mano y tocar un instrumento musical puede cambiar realmente la estructura del cerebro.

Lo que es más, que el aprendizaje de escribir con una pluma es más beneficioso para los niños que las habilidades de teclado.

El profesor Stanislas Dehaene, director de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva de la organización francesa INSERM-CEA, dice: "Es un hecho bien conocido ahora que aprender a escribir con la mano, al mismo tiempo que aprender a leer facilita la lectura mediante el desarrollo de la motricidad fina".

Lóbulos frontales: Situados detras de la frente, participan en funciones mentales superiores, como el reconocimiento de las consecuencias de las acciones y la memoria. Están vinculados a la escritura, el habla, movimiento, razonamiento, juicio, planeación y resolución de problemas.Lóbulos parietales: Son importantes para escribir y leer, pues interpretan las palabras y el lenguaje. Combinan además información sensorial como orientación espacial y navegación, y son el área principal de recepción sensorial para el sentido del tacto.Lóbulos temporales: Situados a los lados del cerebro, detrás de la sien, ayudan a procesar la información auditiva de los oídos. El proceso de escribir algo con lápiz y papel ayuda a activar una colección de células en estos lóbulos conocidas como sistema de activación reticular. Las estructuras de estos lóbulos son vitales en la consolidación de información de corto plazo a largo plazo.Lóbulos occipitales: Ubicados en la parte baja del cerebro, reciben y procesan la información visual de los ojos, que luego es enviada a otras partes del cerebro. Eso nos ayuda a leer y escribir al reconocer palabras, formas y colores.¿Qué dice tu forma de escribir de ti?

Cuando la grafóloga Elaine Quigley recibe una carta de un completo desconocido, tiene una idea de cómo es antes de empezar a leerla.

Aquí revela algunas de las características clave que se pueden deducir de la escritura de una persona.

La gente cuya escritura se inclina hacia adelante, usualmente está interesada en conectarse con el mundo exterior y necesita estar involucrada con él. Generalmente son considerados extrovertidos.

Si se inclina hacia la izquierda, generalmente son más autónomos, les gusta hacer las cosas a su manera y proteger su independencia.

La escritura vertical muestra independencia. Los pronombres fuertes y simplificados demuestran que la persona está a gusto consigo misma y tiene confianza. Lo que ves es lo que es. Generalmente tratan de ser justos al juzgar.

Una escritura madura y bien desplegada. La zona inferior simplificada denota una vida pública, al tener curvas y abrirse hacia la derecha. La línea de la 'd' corta muestra sagacidad, y la forma de vincular las palabras, persuasión.

Trazos firmes y pronombres personales claros y simples revelan claridad de pensamiento. Las largas extenciones superiores e inferiores comparadas con la pequeña zona del medio indican que este escritor necesita retos para demostrar cuánto puede lograr.

Trazos firmes y una fuerte inclinación hacia la derecha, con letras angostas, muestran determinación para lograr lo que quieren si es importante para ellos.

La escritura delicada como un hilo, que es legible y se desliza sin problema por el papel corresponde a una persona flexible, que opera intuitivamente cuando maneja situaciones difíciles.

Si las líneas hacen curvas hacia arriba, el escritor puede estar enardecido por un desafío, pero quiere tener éxito pronto y después quizás se quedará sin fuerzas.

Letra cursiva pequeña muy inclinada hacia la derecha denota un escritor deseoso de estar en control de un proyecto y trabajar con firmeza bajo requerimientos claros, así como contar con el acuerdo de los demás con la propuesta.

Esta forma de escribir muestra individualidad y un estilo de pensar educado, de manera que el escritor cuya actitud es confiada pero abierta a las ideas de los demás. Pueden encontrar soluciones rápidas a problemas inesperados.

Las claves del éxito

Nuestra escritura a mano puede revelar mucho sobre nuestra personalidad, pero ¿cómo podemos mantener nuestra individualidad en línea?

¿Cómo destacarse entre la multitud si todos los teclados son iguales?

Muchos de los matices del lenguaje en línea se remontan a 1337. Para aquellos atrapados en la Edad Media, no estamos hablando del año.

1337 5p34k o escritura Leet -pronunciado lit y provenienente de élite- se originó en la década de 1980 e incluye la sustitución de letras con números, la reducción de oraciones a acrónimos y faltas de ortografía deliberadas en las palavraz.

m!r4 (0m0 35(r!80 1337, ¿7u 10 pu3d35 h4(3r 45í d3 8!3n? quiere decir: Mira cómo escribo leet, ¿tú lo puedes hacer así de bien?

Esta estilización es utilizada por muchos para expresar la individualidad en el mundo virtual.

Hay También Los Que Buscan Individualidad Saliéndose De Lo Convencional, Por Ejemplo Usando Mayúsculas En Cada Palabra De Sus Mensajes.

Algunos no pueden enfatizar lo suficiente que el punto final es lo. Mejor. Del. Mundo. Mientras que otros expresan significado a través de los memes populares o hashtags: #thestruggleisreal.

Cada vez más, las imágenes se utilizan para transmitir el significado y la expresión personal. Muchas personas tienen un emoji favorito -el 'lenguaje' que más rápido ha crecido en la historia-, mientras que más de 700 millones de fotos se comparten en WhatsApp Messenger a diario.

Por supuesto, muchas personas no hacen nada de lo anterior, pues prefieren utilizar las palabras y las estructuras tradicionales. Eso en sí mismo es una expresión de la individualidad, y es el estilo del escritor el que expresa la personalidad.

Las herramientas pueden ser las mismas pero hay una amplia gama de ellas. Es la manera en las que las utilizas lo que puede transmitir tu individualidad.