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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Un rayo supera 310 veces la velocidad de la luz en un experimento en EE UU

Un rayo supera 310 veces la velocidad de la luz en un experimento en EE UU

El pulso lumínico fue detectado a la salida de una cámara de cesio antes que a la entrada

Madrid / Londres 20 JUL 2000

Un pulso de luz que avanza a velocidad tan increíble que, paradójicamente, se detecta a la salida de una caja de gas cesio 62 milmillonésimas de segundo antes que a la entrada. Ése es el resultado de un reciente experimento, calificado de asombroso por los propios científicos, y que hoy se publica en Nature, cuando ya ha suscitado el interés de los investigadores. El experimento muestra que la luz en forma de paquetes o pulsos puede, en condiciones muy especiales, sobrepasar 310 veces su propio límite de velocidad (300.000 kilómetros por segundo), establecido en la teoría de la relatividad especial de Einstein.

Un grupo de turistas

Uno de los experimentos imaginarios utilizados para ilustrar la teoría de la relatividad especial de Einstein es "la paradoja del abuelo", según la cual un astronauta hace un viaje de ida y vuelta en una nave que viaja a una velocidad superior a la de la luz y llega de vuelta a la Tierra muchos años antes de haber partido. Viajar más rápido que la luz implica viajar hacia atrás en el tiempo. El astronauta vuelve antes de que sus abuelos hayan concebido a su padre y mata a su abuelo. Entonces, resulta imposible su existencia. Esto, dicen los libros de texto, es precisamente el tipo de absurdo que hace imposible que cualquier cosa viaje a una velocidad superior a la de la luz en el vacío: 300.000 kilómetros por segundo, conocida como c.Ahora, un equipo de físicos de Estados Unidos ha conseguido que un rayo de luz atraviese una cámara de gas a una velocidad varios centenares de veces superior a la de la luz. Se mueve tan deprisa que sale de la cámara antes de entrar.

Lijun J. Wang y su equipo, del Instituto de Investigación NEC en Princeton (Nueva Jersey) describen hoy este resultado aparentemente absurdo en la revista Nature pero se preocupan de señalar que no viola la teoría de la relatividad ni el principio de causalidad (que dice que la causa siempre precede al efecto). Según explicó Wang (véase EL PAÍS del 7 de junio de 2000) cuando su experimento empezó a ser conocido: "En efecto, se puede hacer que nuestros impulsos luminosos viajen a una velocidad superior a c. Esto es una propiedad especial de la luz en sí, que es diferente de un objeto conocido, como un ladrillo, ya que la luz es una onda sin masa". Según su argumento, los pulsos superlumínicos son el resultado de mecanismos clásicos de interferencia debidos a la la naturaleza ondulatoria de la luz y no se transmite información alguna (señal) a velocidad superior a c.

El principio de causalidad es el principio que resulta amenazado en la paradoja del abuelo. La luz que parece llegar antes de partir resulta, a primera vista, una paradoja del mismo calibre. La razón de que no lo sea es bastante sutil.

Un impulso de luz puede ser considerado como cierto número de rayos u ondas que viajan juntos, en cierto modo como un grupo de turistas. Algunos se encontrarán a la cabeza del grueso del grupo; otros se quedarán rezagados, pero el grupo como tal se mueve con una determinada velocidad de grupo. Cuando un pulso de luz se mueve por la mayor parte de los materiales su velocidad de grupo es más pequeña que en el vacío, de la misma forma que un grupo de turistas se mueve más despacio en un museo que en un patio donde no tiene nada que observar. El grado de deceleración caracteriza el índice de refracción del material.Para hacer que la luz se mueva más deprisa de lo que lo haría en el vacío -más deprisa que c- hay que crear un material que tenga un índice de refracción inusual. Esto ya se ha conseguido antes de los experimentos de Wang y su equipo, mediante la utilización de un material que distorsiona la forma del pulso luminoso. Si volvemos a la analogía de los turistas, esto se corresponde con que muchos de ellos se unan a la cabeza del grupo, haciendo correr a los que se quedan atrás. La velocidad de grupo de un pulso así distorsionado puede exceder de c incluso si los rayos en sí mismos no viajan más deprisa que la luz.

Sin embargo, ahora, Wang ha demostrado una transmisión más veloz que c sin distorsión del pulso de luz. En su material, un gas frío de atómos de cesio, las ondas de luz que se propagan son amplificadas en unas frecuencias por interacción con los átomos. Esto produce extraños efectos en el índice de refracción del gas en las cercanías de la frecuencia de amplificación. Para explotar este efecto sin distorsionar el pulso de luz, los científicos tuvieron que utilizar un truco especial que consistió en enviar a través del gas dos rayos láser con frecuencias ligeramente diferentes. Al hacerlo, consiguieron una velocidad de grupo unas 310 veces superior a c - un incremento mucho mayor que lo visto en experimentos anteriores-.

Además, la velocidad de grupo fue negativa, lo que quiere decir que el pulso viaja en la dirección opuesta a las ondas individuales. Es como si al andar en un sentido, el grupo de turistas terminara moviéndose en sentido contrario, como sucede en un atasco, que se propaga hacia atrás aunque los automóviles sigan moviéndose hacia adelante. Este resultado antiintuitivo es posible únicamente porque los rayos de luz, al revés que los turistas, son ondas.

Como consecuencia, parece que el pulso sale de la cámara de gas 62 nanosegundos (milmillónesimas de segundo) antes de que entre. Sin embargo, esto no viola la causalidad porque el pulso que viaja acelerado y en sentido contrario no puede mandar ninguna información codificada a mayor velocidad que la de la luz en el vacío y por tanto no puede tener un efecto sobre su propia causa.

Sin embargo, existe cierta discusión todavía, según explica el especialista Jon Marangos en la misma revista, sobre cuál es la velocidad a la que de verdad se transmite información en un pulso de luz, y esto depende de cómo se defina la información. En el caso de pulsos de luz formados por muy pocos fotones se podría argumentar que la velocidad del grupo es la misma que la de cada uno de los fotones, y si esto se ampliara a un solo fotón, tendría implicaciones en la transmisión cuántica de información, un área de interés en la actualidad.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de julio de 2000

© EDICIONES EL PAÍS S.L.

jueves, 3 de marzo de 2016

De la vida

De la vida
Raúl Humberto Muñoz Aragón

El mundo es sorprendente… La vida es realmente sorprendente, esto a pesar de nuestra incapacidad por establecer una definición clara y precisa de lo que es. Siempre me ha maravillado la idea de que la vida es un invento hecho por la realidad con el propósito de ser observada, de tener sentido, de ser descifrada, de observarse a sí misma. Pues a fin de cuentas somos un "montón" de átomos que hubieron de sufrir múltiples fusiones, reacciones nucleares que permitieron que sus partículas se unieran para adquirir las propiedades que los hacen y que al combinarse en miles de millones de alternativas generaron a este eterno observador que es la vida. Y con ella, a una diversidad incontable de testigos, pues pareciera que la vida es la conclusión obvia de un big bang ocurrido hace más de trece mil millones de años.

La vida a lo largo de su estadía por el tiempo ha experimentado infinidad de posibilidades, todas y cada una de ellas asombrosa, maravilla entre las maravillas, desde las primeras formas unicelulares hasta los seres más complejos. Y en este tiempo que la vida ha sido, hemos hecho a cabalidad la misión de ser observadores y testigos de una realidad que cada día encontramos más compleja; ya quedó lejos en el tiempo cuando la Tierra era plana o cuando era soportada por un número infinito de tortugas, atrás quedaron los cielos que se cubrían de antorchas todas las noches.

Hoy, la ciencia alcanza cotas que nos permiten vislumbrar una realidad compuesta por once dimensiones en las que todo ocurre, atrás quedaron las tres o cuatro que podemos percibir con nuestros cinco sentidos; y es la mente humana, el organismo más complejo que podemos conocer -al menos por el momento-, el que ha podido elucubrar, vislumbrar quizá la magia que nos rodea, que supera en mucho cualquier mito o sueño anterior. Somos una cascada generacional que va sumando el empuje y el conocimiento que nos antecede y nos lleva a derroteros cada vez más asombrosos.

En las últimas semanas, hemos recibido noticias en diversos campos de la ciencia que nos hablan de como hombres y mujeres continúan empecinados por comprender esta realidad mágica que nos rodea. Desde la confirmación que se dio el mes pasado sobre la predicción hecha por Albert Einstein sobre las ondas gravitacionales, las cuales por fin pudieron ser detectadas gracias al trabajo del equipo internacional del Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory (LIGO, Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales), quien trabajó con dos potentes detectores en sus centros estadounidenses de Hanford (Washington) y Livingston (Luisiana). El experimento consistió en rebotar luz láser entre espejos situados en los extremos opuestos de kilométricos tubos de vacío para detectar el paso de las ondas gravitacionales, hecho que fue confirmado el pasado mes de febrero.

A este descubrimiento, se viene a sumar el realizado por científicos del Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica (IQOQI) de la Academia Austríaca de Ciencias, de la Universidad de Viena y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), quienes han logrado un nuevo hito en la física cuántica al entrelazar tres partículas de luz en una nueva forma de entrelazamiento asimétrico, donde dos de los fotones 'retorcidos' usados en el experimento actúan en un espacio tridimensional y el tercero en dos dimensiones. Este avance ofrece aplicaciones que van desde la computación cuántica hasta la encriptación cuántica.

El conocimiento quizá sea una nueva forma de vida, y nosotros sólo seamos el vehículo que ha encontrado para transitar. Así la ciencia avanza desde la identificación reciente de los primeros pobladores terrestres, hecho que ocurrió hace unos 440 millones de años, teniendo como protagonista a un hongo llamado Tortotubus, que tras un análisis realizado por la Universidad de Durham lo podría ubicar como el organismo pionero que emigró de los mares a la tierra. No sólo se trata del fósil más antiguo de un hongo, también es el ejemplo más remoto de un ser vivo en tierra firme.

A fin de cuentas, según lo que hoy sabemos, el ser humano es el resultado de un periodo de evolución que lleva alrededor de ocho millones de evolución, fecha en que se da la separación entre humanos y chimpancés, nuestros parientes más cercanos en el reino animal, esto según un nuevo modelo estadístico realizado en el Museo Field de Chicago, el cual realizó con la colaboración de matemáticos, antropólogos y biólogos moleculares, liderados por Robert Martin, grupo que intenta integrar la información sobre la evolución derivada del material genético de diversas especies con el registro fósil para conseguir un panorama más completo.

La vida es maravillosa, en ella los caminos son tan diversos como las posibles combinaciones en que se pueden unir átomos con el propósito de construir moléculas que habrán de convertirse en los ladrillos que la soporten. Es sin duda un largo y sinuoso camino, mágico y misterioso.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Un email filtrado alimenta los rumores sobre las ondas gravitacionales

Un email filtrado alimenta los rumores sobre las ondas gravitacionales

El 11 de febrero los responsables del experimento LIGO, un avanzado sistema de detección de las largamente buscadas ondas gravitacionales, ofrecerán en Washington una rueda de prensa para presentar sus últimos avances. La filtración del correo de un investigador apunta a que por fin se podrían haber descubierto estas ondulaciones del espacio-tiempo, cien años después de que Einstein predijera su existencia.

“Primicia… A alguien le va a llegar un Nobel”, aparece en el asunto de un email de Clifford Burgess, físico teórico de la Universidad McMaster en Hamilton (Canadá), quien ha hablado con científicos con acceso a un supuesto artículo donde se podría confirmar la detección de ondas gravitacionales.

“Hola a todos, el rumor sobre LIGO parece real, y al parecer va a salir el 11 de febrero en la revista Nature (sin duda con un comunicado de prensa), así que estad atentos” –señala–. Los espías que han visto el paperdicen que han logrado observar ondas gravitacionales de un agujero negro binario”.

Correo de Clifford Burgess. / Sciencemag.org

“Afirman que los dos detectores las detectaron… y mencionan una detección equivalente a 5,1 sigma. Las masas de los dos agujeros negros inicialmente eran de 36 y 29 masas solares pero de 62 al final. Aparentemente la señal es espectacular… Woohoo! (Espero)”, exclama Burgess. Los físicos consideran que una significación estadística superior a 5 sigma en una señal ya es lo sufientemetemente fuerte como para reclamar un descubrimiento.

Este correo ha despertado gran expectación porque el hallazgo supondría una prueba que los físicos llevan buscando desde hace décadas. Einstein planteó hace cien años la curvatura del espacio-tiempo, pero además, que objetos masivos acelerados –como agujeros negros fusionándose o explosiones de supernovas– pueden cambiar esa curvatura y producir ondas gravitacionales.

La filtración del correo de Burgess, a través de Twitter, no hecho más que aumentar los rumores anteriores sobre el descubrimiento de estas ondas, pero lo que sí es cierto es que este jueves los responsables del experimento LIGO –al que se menciona en el mail– harán públicos sus últimos resultados en Washington (EE UU).

El equipo internacional del Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory (LIGO, Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales) trabaja con dos potentes detectores en sus centros estadounidenses de Hanford (Washington) y Livingston (Luisiana). Sus interferómetros hacen rebotar luz láser entre espejos situados en los extremos opuestos de kilométricos tubos de vacío para detectar el paso de las ondas gravitacionales.

Desde España, participa en este proyecto el Grupo de Relatividad y Gravitación de la Universidad de las Islas Baleares, donde también se ha organizado una presentación paralela a la de sus colegas en Washington. La expectación es máxima, porque este jueves se podría confirmar un fenómeno que Albert Einstein predijo hace un siglo.

sábado, 30 de enero de 2016

Los textos atribuidos a Einstein que no son suyos

Los textos atribuidos a Albert Einstein que no son suyos

Por César Noragueda el 30 de enero de 2016, 19:01

Algo tan deshonesto como falsificar la autoría de cualquier declaración con el propósito sacar algún tipo de provecho, normalmente ideológico pero siempre ilegítimo, no es una práctica reciente. La Iglesia Católica o alguno de sus integrantes, por ejemplo, introdujo con calzador una referencia a Jesucristo, una interpolación, en las

Antigüedades judías (c. 93 a. C.) del historiador no cristiano Flavio Josefo con la objetivo de que sirvieran como una prueba documental respetable de su existencia, pues provenía de un no creyente. Como Konrad Kujau, que vendió a un periodista unos falsos diarios de Adolf Hitler por dos millones y medio de marcos alemanes en 1983.A quien más parece que se ha utilizado para legitimar ideas que no le son propias es el científico Albert Einstein

Pero desde que el uso de internet y de las redes sociales se ha generalizado, una de dos: se han multiplicado las atribuciones de falsarios o con las nuevas tecnologías se les ha dado mayor visibilidad. Y a algunos ya nos cansa sobremanera tropezarnos con un texto que considera a los hijos “un regalo de Dios” con la firma del ateo José Saramago, o filosofías cursis y de baratillo escritas con un estilo más que mediocre que se hacen pasar por ideas de Gabriel García Márquez, de Julio Cortázar y otros. Sin embargo, aquel a quien más parece que se ha utilizado para legitimar ideas que no le son propias es el científico Albert Einstein, yaquí os traigo un ramillete de sus textos apócrifos.

Dios y la religión según Einstein

Comencemos con la que es, quizá, la frase más famosa de Einstein gracias a los que han pretendido convertirlo en un creyente: “Dios no juega a los dados con el Universo”. En realidad, la referencia completa, que pertenece a una carta que le escribió al matemático Cornelius Lanczos, es la que sigue: “Usted es la única persona que conozco que tiene la misma actitud hacia la física que yo tengo: la creencia en la comprensión de la realidad a través de algo básicamente simple y unificado... Parece difícil echar un vistazo a las cartas de Dios. Pero que él juega a los dados y usa métodos «telepáticos»... es algo que no puedo creer ni por un momento”. Su intención es referirse a la esencia comprensible y ordenada del cosmos, no a una creación divina. Su pensamiento era cercano al panteísmo, es decir, la naturaleza era por lo que sentía devoción.El pensamiento de Einstein era cercano al panteísmo, es decir, la naturaleza era por lo que sentía devoción

Baste leer esta explicación suya: “… es mentira todo lo que ustedes han leído acerca de mis convicciones religiosas, una mentira que se repite sistemáticamente. No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca, sino que lo he expresado muy claramente. Si hay algo en mí que pueda llamarse religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla”; o este fragmento de una carta que le escribió al filósofo Eric Gutkind: “La palabra Dios para mí no es más que la expresión y el producto de la debilidad humana; la Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas no obstante bastante infantiles”.

Por eso, si uno se da de narices con la firma de Einstein bajo estas palabras: “Quizás se podría describir la situación diciendo que Dios es un matemático de primer orden y que usó unas matemáticas muy avanzadas para construir el universo”, debe estar seguro de que se trata de una falsa atribución. Y, de hecho, estaría en lo cierto, porque es una frase del físico teórico Paul Dirac.Einstein: "La Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas no obstante bastante infantiles"

Sí, es verdad que Einstein también dijo: “La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega”, pero no se refería a las religiones institucionalizadas ni, por supuesto, a las creencias irracionales, sino a su propia idea del concepto: “Soy un no-creyente profundamente religioso. De alguna forma, esta es una nueva clase de religión. (…) Nunca he atribuido a la Naturaleza ningún propósito u objetivo, ni nada que pueda entenderse como antropomórfico. Lo que yo percibo en la Naturaleza es una estructura magnífica que solo podemos comprender muy imperfectamente, y eso debe llenar a cualquier ser pensante de un sentimiento de humildad. Este es un sentimiento genuinamente religioso que nada tiene que ver con el misticismo”.

Incluso le han atribuido una afirmación que algunos pretenden que se refiere a una moralidad innata de origen divino: “Hay dos cosas que me admiran: el cielo estrellado fuera de mí y el orden moral dentro de mí”, pero ni siquiera le pertenece, pues es lo que más o menos escribió Immanuel Kant en su Crítica de la razón pura. Y seguro que os habéis topado en algún momento en las redes con una historia viral sobre un niño, luego revelado como un jovencísimo Einstein, que discute con un profesor y le dice: “El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos”. Por supuesto, es algo que nunca ocurrió.

Otras cosas que Einstein nunca dijo

El científico alemán tampoco es autor de otras frases que circulan por la red como una plaga. “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”, que también se le atribuye erróneamente a Mark Twain y a Benjamin Franklin, aparece en la novelaSudden Death, que Rita Mae Brown publicó en 1983. “Cuando un anciano y distinguido científico afirma que algo es posible, casi seguro que tiene razón. Cuando afirma que algo es imposible, probablemente está equivocado”, una de las leyes de Arthur C. Clarke, puede leerse en su libro Profiles of the Future, de 1962.

Fue el físico teórico Richard Feynman, y no Einstein, quien soltó: “Creo que puedo decir con seguridad que nadie entiende la mecánica cuántica”; en un documento de 1963, el sociólogo Edward Bruce Cameron, y no Einstein, escribió esto: “… no todo lo que se puede contar cuenta, y no todo lo que cuenta puede ser contado”; y el antropólogo Ashley Montagu dijo en una entrevista con el propio Einstein, y no este, que “las leyes internacionales existen solo en los tratados de leyes internacionales”.La teoría de la relatividad de Einstein no tiene nada que ver con relativizar la moral y ni mucho menos las verdades, sino con la física

El economista Ernst Friedrich Schumacher, en su libro Small Is Beautiful: Economics as if People Mattered, de 1973, señaló: “Cualquier tonto inteligente puede hacer las cosas más grandes, más complejas y más violentas. Se necesita un toque de genio —y mucho valor— para moverse en la dirección opuesta”, no Einstein. “Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil” tampoco es una frase suya; ni: “Todo es energía y eso es todo lo que hay. Sincronízate con la frecuencia de la realidad que quieres y no podrás hacer otra cosa que conseguirla. No puede ser de otra manera. Esto no es filosofía. Es física”, un despropósito pseudocientífico del todo impropio de él.

Como pensar que “todo es relativo”, una malinterpretación de su teoría de la relatividad, formulada para resolver la incompatibilidad entre la mecánica newtoniana y el electromagnetismo y que, por tanto, no tiene nada que ver con relativizar la moral y ni mucho menos las verdades.

Y lo último que me he encontrado en las redes es una supuesta carta de Einstein a su hija Lieserl, a la que dieron en adopción y él no conoció nunca, tan disparatada que parece mentira que alguien pueda tragarse que le es propia: “Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal (…). Esta fuerza universal es el Amor (…). El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor”.Engañan y utilizan la reputación de una persona valiosa como Einstein, ejemplo de inteligencia, para tratar de refrendar sus sinsentidos

Al margen del teísmo inadmisible y esas mayúsculas ridículas, lo que más abofetea al sentido común de la carta apócrifa es esto: “Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites”. A la vista de lo anterior, lo que parece que no tiene límites es la indecencia de aquellos que engañan y utilizan la reputación ganada por una persona valiosa como el científico alemán, ejemplo de inteligencia, para tratar de refrendar sus sinsentidos. Si Einstein levantara la cabeza…

martes, 3 de marzo de 2015

EL ETERNO RETORNO DE LA INFORMACIÓN

EL ETERNO RETORNO DE LA INFORMACIÓN
RAÚL HUMBERTO MUÑOZ ARAGÓN

Nada es, si antes no ha sido observado… éste es el resultado que arroja la física cuántica de hoy día, ésa que tanto aborrecía Albert Einstein y que con el paso del tiempo ocurre que pudiera ser verdad que Dios juega a los dados con el Universo. Según algunos físicos como Vlatko Vendral -profesor de física de la Universidad de Oxford- el componente esencial de la realidad es la información; con base a ello, la energía y la materia no tienen existencia independiente y anterior a la observación. En esencia, nosotros mismos somos información, y hemos de requerir que alguien nos vea, nos lea.

Así que según la vanguardia de la física moderna, el Universo no estaría compuesto de materia y energía, sino de información; así la información es tan importante e incluso omnipresente que sería lo único que no pudiera ser absorbido por un hoyo negro… así que la conclusión es fácil y simple: la información no se crea, ni se destruye, sólo se transforma; y en ello, existiría ese mundo de las ideas que en algunos momentos se nos acerca y nos muestra algunos aspectos de la realidad.

Es aquí donde me gusta pensar en ese "eterno retorno" que Nietzsche presentaba como realidad inalterable, como condena, que aunque algo pareciera perderse en el discurrir del tiempo, tarde o temprano regresa, quizá en la búsqueda del mejor momento, el preciso para que pueda ser entendido y aquilatado en toda su valía, al menos, de una forma diferente… he aquí algunos ejemplos.

El primero, son los llamados Papiros de Oxirrinco, un numeroso grupo de manuscritos descubiertos en 1897 por los arqueólogos Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt, y que todavía, hasta el 2008, han seguido encontrándose en la región de Oxyrhynchus (actualmente el-Bahnasa) en Egipto. Estos papiros datan de los Siglos I al IX y estuvieron perdidos durante siglos, en ellos se incluyen miles de documentos en griego y latín, cartas y trabajos literarios, pergaminos de vitela y manuscritos en idioma árabe en papel. En estos papiros, se han encontrado textos de Píndaro, Safo, Alceo de Mitilene, Aristóteles, Eurípides, Sófocles, Baquílides, entre otros, así como una pieza musical del Siglo III, las más antigua recuperada hasta hoy, o fragmentos del Evangelio de Tomás, del cual se encontró una versión completa en el siguiente descubrimiento.

Los Manuscritos de Nag Hammadi, descubiertos en Egipto en 1945, los que se componen de una colección de 52 textos gnósticos de los primeros cristianos escritos en 13 códices de papiro forrados en cuero y enterrados en vasijas selladas. A este descubrimiento, se le suman los Rollos de Qumrán, que son una colección de alrededor de 800 textos de origen hebreo, escritos probablemente por integrantes de los esenios, y encontrados en once grutas en los alrededores del mar Muerto en el año de 1947. Ambos descubrimientos vendrían a presentarnos la diversidad de movimientos teológicos que se desarrollaron entre el Siglo II a. de C. y el Siglo IV, mostrándonos como surgiría el cristianismo. A estos descubrimientos, se sumaría el realizado la década de 1970 del denominado Evangelio de Judas, que muy probablemente pertenecía a la biblioteca de Nag Hammadi, el cual fue dado a conocer en el año de 2006 por la organización National Geographic Society.

Hay que comentar que no sólo la información nos llega en libros, que las ideas también viajan a través del arte, y un ejemplo son un par de obras perdidas de Leonardo Da Vinci que pareciera que han vuelto a la luz, una es "La batalla de Anghiari", que es una pintura al fresco pintada en un muro del Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio de Florencia entre 1503 y 1506 y que Maurizio Seracini sugiere se encuentra tras "La Batalla de Marciano en Val di Chiana" de Giorgio Vasari tras el ya mítico estandarte verde con las palabras "Cerca trova" que se encuentra en dicho mural. La otra pieza de Leonardo es "La Bella Principessa", retrato de Bianca Sforza y que fue arrancado de un libro editado entre los años 1490- 1499 y titulado "La Sforziade".

Y pudiéramos seguir con este recuento de obras perdidas reencontradas, desde la escultura de San Juan Bautista de Miguel Ángel hasta el Libro Perdido de Nostradamus descubierto en 1982, o el mítico y entrañable filme "El vampiro y el sexo", versión no censurada de "Santo en el tesoro de Drácula", descubierto en el 2011 en una bóveda de Cinematográfica Calderón, la productora original de esta película y estrenada por fin en Guadalajara.

Si, a fin de cuentas la información es el todo del Universo, en ella nos va la inmortalidad, una que no es tan agobiante como el vivir para siempre, sino que es una renovación constante y es ese eterno retorno que nos permite volver en cada tiempo, siempre a la captura de información de ese idílico mundo de las ideas que alguna vez soñó Platón.


EL SIGLO DE TORREÓN / IMÁGENES / JUE 17 JUL 2014 / HTTP://WWW.ELSIGLODETORREON.COM.MX/NOTICIA/1017158.IMAGENES.HTML