domingo, 6 de marzo de 2016

EXTRATERRESTRE LE PIDE CONSTRUIR UNA PIRÁMIDE EN EL DESIERTO DE COAHUILA... ¡Y LA CONSTRUYE!

EXTRATERRESTRE LE PIDE CONSTRUIR UNA PIRÁMIDE EN EL DESIERTO DE COAHUILA... ¡Y LA CONSTRUYE!

QUITZÉ FERNÁNDEZ

Esta es la historia de la pirámide espacial de Mundo Corona y sus encuentros con un ser de otra galaxia

MONCLOVA

Sábado, Marzo 5, 2016 - 23:38

Mundo Corona, un campesino que buscaba respuestas en el resplandor de las estrellas, construyó una pirámide de piedra porque un extraterrestre pidió un templo para poner a prueba su fe, aconsejándole: “…Que ni los vientos ni los vendavales la muevan. Y que siempre esté erguida hacia arriba, porque de arriba emanan todas las cosas buenas…”.

— Me acordé lo que decían los indios de aquí, que los sacerdotes hablaban con los dioses, entonces pensé: ‘Éste es un Dios de los que hablaban los indios’.

Pero la aparición entendió lo que pensaba, respondiendo.

— No soy un Dios, soy un hombre como tú, la misma importancia que tienes tú, la tengo yo. Yo te digo que el ser que formó esta nebulosa, cuando hablaba nacían nuevos universos, al igual que cuando hablas.

Mundo, un campesino delgado y pequeñito, de piel tostada por el sol; entonces tenía 33 años de edad, acababa de ser papá de una niña, y el hombre ese hablaba de muchas cosas que no alcanzaba a comprender, llevándolo al lugar dónde había que levantar la construcción.

— Así quiero que sea tu fe, que esté siempre hacia lo alto. El templo tendrá forma de pirámide, y será de piedra. Por eso quiero que tu fe jamás se vaya a quebrantar.

— ¿Y cómo te llamas?

— No te lo diré hasta que tomes conciencia, hasta que entiendas. Muchos se burlarán, difamarán. Dirán: ‘Fue una locura o una borrachera, fue una visión de este loco, o este drogadicto’. Yo te digo que el nombre de una persona representa algo más que su cuerpo, que su alma y su espíritu. Es la esencia que habita en el hombre. Un día te diré mi nombre.

— ¿Y de dónde vienes?

— Por qué te preocupa tanto de dónde vengo. Preocúpate por ti, pero te voy a decir. Vengo de la constelación de Orión, de un lugar llamado Nefilin. Es un lugar 20 veces más grande que la tierra. Hay mucha similitud con los seres humanos.

Fue así que Raymundo Salomón Corona Villarreal, Mundo, un hombre nacido en una familia de campesinos, conoció algo que no era de la tierra, empezando a construir una pirámide de piedra de siete metros de altura en el ejido Pozuelos de Arriba, muy cerca de Monclova, pero más cerca del municipio de Frontera, a diez kilómetros del libramiento Carlos Salinas de Gortari, en el estado de Coahuila.

Y lejos, muy lejos del lugar de donde venía la criatura que pidió observar detenidamente las estrellas porque todas habían sido hechas para él.

El ser de otra galaxia dijo a Mundo Corona, que venía de la lejana constelación de Orión, de un lugar llamado Nefilin, 20 veces más grande que la tierra.

 Lo que no sepas, pregúntalo, hasta el más inepto tiene algo que enseñarte. Pregúntate por qué se mueven las hojas de los árboles. Un día vas a sacar de tu sistema genético un conocimiento que has ido almacenando desde milenios de años. Yo te digo que eres como el propio universo. No eres diferente. Conócete, de dónde vienes, por qué estás aquí. Lo que es más importante, hacía dónde vas a ir"

MENSAJE RECIBIDO POR MUNDO CORONA

LA ENCOMIENDA

Los habitantes de Pozuelos de Arriba habían tenido la oportunidad de observar aparatos voladores flotando en el desierto, sobre las montañas; escondidos entre las nubes. De alguna manera se habían acostumbrado a la presencia de bolas de fuego a las que llamaban brujas. Una noche de noviembre de 1984, Mundo Corona estaba trabajando en el pozo número 1 de SIMAS, un organismo para abastecer de agua a la región, donde trabajó cuarenta años administrando bombas de agua.

La noche era de esas que abundan por la zona, monótona,  sofocante; interrumpida por aullidos de coyotes y parpadeos de luciérnagas. Escuchó que tocaban la puerta, preguntó: “¿Quién es? ¿Qué andan haciendo?”.

Llegó a pensar que era un vecino, alguien del pueblo que aventó la puerta de una patada. Era un hombre alto, ojos color miel y cabello blanco que llegaba hasta el suelo; vestía una túnica amarrada de una soga y pies descalzos. Sus primeras palabras fueron tristes, reflexivas.

— ¿Tan pronto te olvidaste de mí?

— ¿Quién eres? Si te hubiera visto anteriormente jamás te hubiera olvidado. Tienes el cuerpo de un atleta, además tu cara es de un hombre muy hermoso.

— ¿Tan pronto te olvidaste de mí? ¿No recuerdas cuando nació tu niña?

Mundo recordó que era el mismo hombre que había conocido en una pesadilla, y corrió asustado a través de la noche, brincando piedras y esquivando matorrales. A cien metros de distancia pensó en cuál era el motivo por el que corría ¿Tal vez se trataba de otra pesadilla? Un mal sueño; una visión incoherente. Regresó al lugar, ahí estaba él: esperando. Atónito tocaba brazos, rostro; piernas. Repetía: “…Es un sueño y no he podido despertar…”.

— No estás soñando, no has vivido la realidad tal y como ahora. No estás soñando. Vengo a pedirte un favor — interrumpió.

— Yo te debo un favor, en esa pesadilla me hiciste un gran favor.

— Quiero que construyas un templo y su volumen total tendrá 108 metros, vas a calcular su altura y su base, debe ser en forma de pirámide.

Mundo contó que fue criado cuidando vacas y cabras, había estudiado hasta sexto año de pri maria. Era algo imposible lo que pedía porque implicaba cálculos matemáticos, planeación. 

— Lo que no sepas, pregúntalo, hasta el más inepto tiene algo que enseñarte. Pregúntate por qué se mueven las hojas de los árboles. Un día vas a sacar de tu sistema genético un conocimiento que has ido almacenando desde milenios de años.  Yo te digo que eres como el propio universo. No eres diferente. Conócete, de dónde vienes, por qué estás aquí. Lo que es más importante, hacía dónde vas a ir.

Imposible creer que ese terreno duro floreciera algún día. Pero Mundo trabajó la tierra cuando sus hijos Raymundo Román, Jesús Quetzalcóatl y Guadalupe Cuauhtémoc Atahualpa eran pequeños, después nacerían Alma Rosa de Fátima, Cristal Irasema Salomé y María Aglael, la primera piedra que cimentó para la pirámide".

QUITZÉ FERNÁNDEZ, REPORTERO

LA TIERRA ELEGIDA

En Frontera, una ciudad pequeña donde las tolvaneras son parte del paisaje, Mundo Corona conoció a Alma Rosa Valdés. La enamoró en esas noches cuando el viento que sopla ruboriza el rostro. De vez en cuando iban a Pozuelos de Arriba, el que está después de Pozuelos de Abajo, a platicar cobijados por la sombra de un árbol, o a mojar las manos en alguna poza de agua cristalina.  
Ahí, Ramón Corona y María Teresa Villarreal, padres de Mundo, criaron ocho hombres y dos mujeres. Era un lugar donde abundaban ojos de agua que abastecían a toda la Región Centro de Coahuila, lentamente fueron desapareciendo hasta convertirlo en un páramo, donde familiares de los 50 ejidatarios propietarios de la tierra, buscaron casas en otras ciudades, para regresar sólo durante los temporales y trabajar la tierra.

Mundo y Alma Rosa se casaron, pese a la sequía sembraron árboles frutales, nogales, engordaron ganado y construyeron una casa en un terreno de dos hectáreas de extensión. Después Mundo entró a trabajar en las bombas de agua de SIMAS, y mudó su casa al centro de Frontera, en la esquina de la plaza principal.

Imposible creer que ese terreno duro floreciera algún día. Pero Mundo trabajó la tierra cuando sus hijos Raymundo Román, Jesús Quetzalcóatl y Guadalupe Cuauhtémoc Atahualpa eran pequeños, después nacerían Alma Rosa de Fátima, Cristal Irasema Salomé y María Aglael, la primera piedra que cimentó para la pirámide.

LA SÚPLICA DE MUNDO

Para el segundo semestre de 1983, Mundo Corona había pasado momentos complicados porque trabajaba de noche en el pozo de agua, tenía que ordeñar el ganado antes que esclareciera el mundo, cuidaba a sus hijos  y Alma Rosa estaba por dar nuevamente a luz. Las horas de sueño prácticamente no existían, y comenzaba a ver a un hombre sentado arriba de una nube que lo llamaba por su nombre.

Un nueve de noviembre su esposa tuvo dolores de parto. La llevó a la Clínica del Seguro Social en Frontera, y de alguna manera por fin tenía un momento de pausa esperando el nacimiento de su hija. El sopor lentamente se apoderó de él en la sala de urgencias, cerró los ojos y reconoció la habitación donde su esposa estaba acostada. Al lado de ella, el cuerpo de una persona cubierta con una túnica color negra. Cuando volteó su rostro era una calavera, decía que había llegado por la mujer y la niña.

Mundo suplicó, se hincó para que eso no sucediera, pedía que fuera él quien muriera. La calavera contestó que no podía hacer nada, pero alguien que estaba arriba lo podría ayudar. Observó una escalera que llegaba hasta las nubes, trepó corriendo y llegó hasta una sala donde había un hombre sentado en una silla. A él rogó que lo ayudara, el hombre contestó.

— Por qué pides necedades, por qué no eres conforme con lo que debes ser, has de saber que lo que está escrito, por algo está escrito.

A su derecha abrió una puerta, salió una mujer vestida con una túnica color azul, traía en la cabeza una cofia y emanaba una luz cegadora. Ella dijo: “Señor, perdónale”. El hombre pensó varios minutos.

— Bueno, que así sea, pero no te olvides de volver a pedir necedades. Vete con tu esposa, tu mujer va a tener una niña y por nombre le pondrás Aglael. Y su madrina va a ser la muerte.

Al despertar se enteró que estuvo varias horas inconsciente. Y a la 01:30 de la madrugada nació María Aglael.

EL QUE AMA LIBREMENTE

El mundo que habitaba Mundo se estaba desmoronando. Muchos veían aparatos voladores en el cielo, pocos creían sobre la existencia de una aparición de otra galaxia que exigía una construcción de algo que ni siquiera conocían en el desierto norteño.

A menudo preguntaban cómo se llamaba la aparición, quién era ese que hablaba del universo y sus estrellas. En una de tantas visitas, el extraterrestre agarró una piedra del suelo, con los dedos dibujó una forma parecida a una serpiente que no se quedó plasmada, y pidió descifrar sus trazos. En el momento que lograra comprender, sabría su nombre. Mundo sólo enseñaba la piedra a quien preguntara mayores detalles. Un día, interrumpió.

— Ya no es necesario que me digas tu nombre.

— Sé que ya sabes quién soy, mis compañeros me llaman Herulayka: el que ama libremente, el que ama en libertad, ese es mi nombre —respondió.

Entonces Mundo empezó a contar de un Herulayca, proveniente de un lugar muy muy lejano llamado Nefilin, perteneciente a constelación de Orión, de color cobrizo que se posaba en las nubes, viajaba en una nave y pedía un templo con la forma de una pirámide.

En ese ir y venir de curiosos en el tiempo, siete muchachos llegaron a Pozuelos de Arriba, y quedaron maravillados por los relatos de Mundo Corona; por las luces en el cielo que veían en la oscuridad.

— Todos tuvieron la oportunidad de aprender, de buscar y ser alguien diferente. Buscábamos en el infinito. No veíamos nada, mas que las estrellas.

También alcanzaron a ver a un hombre de ojos como de llamas de sol que se posaba en las nubes, y se transportaba en una nave con cúpula de cristal y cuyo piso sólido se volvía cristalino.

— Me gustaría que escucharas a los que lo vieron, unos quedaron traumados. Le decían ‘El Gigante’, cada quien lo miraba de acuerdo al estado de conciencia en que estaba, hubo unos que me decían: ‘Tú cuando estás con él no hablas español, hablas en otra lengua que no entendemos’. Yo no sé otra lengua más la que poco entiendo. Yo me crié criando cabras y vacas. ‘No, están errados’, les decía.

LA APARICIÓN

Eran las once de la noche del verano de 1988. Un grupo de ocho amigos, la mayoría estudiantes de la preparatoria Justo Sierra, de Monclova, estaban escuchando los relatos de Mundo Corona, desgranando maíz en las instalaciones del pozo de SIMAS.

Sólo había luz de luna, ruidos de ramas al viento. Eso que parecía silencio fue interrumpido por una voz clara, melódica, que se confundía con el aire: “…Raymundooo… Raymundooo…”

— Ustedes son privilegiados porque van a ver lo que nadie ha visto —advirtió.

El cielo estaba nublado, donde ahora está construida la pirámide había un palo clavado en la tierra maciza. En lo alto de un poste estaba un hombre suspendido en el aire. Se escuchaba como un enjambre de abejas encabronado.

— Herulayka era una persona normal, cabello largo, barba, túnica y espada. Su navecita estaba escondida detrás de las nubes — contó uno de esos muchachos de aquel entonces.

Él empezó a visitar Pozuelos de Arriba porque salía con sus amigos a cazar conejos en una camioneta desvencijada. El camino era de tierra suelta, en los pueblos de los alrededores hablaban sobre naves extraterrestres en las cercanías.

— Teníamos 18 años, decían que por allá se aparecían ovnis. Empezamos a hacer plática con Mundo, nos hicimos amigos. Íbamos martes y sábados durante tres años. Nos hablaba de lo que le contaba Herulayka. Mundo decía: ‘Cero cigarros, cero cerveza’. Antes platicaba menos, decía que la gente es mala por naturaleza.

Pese a los años transcurridos, sigue visitando Pozuelos de Arriba, ahora es un Policía Federal en activo, su hermano, abogado mercantil, también lo acompañaba.

—Mundo me dejó pasmado porque el señor tiene una vibra muy bonita. Llegábamos a las ocho de la noche y nos íbamos a las dos de la madrugada. Cuando vimos a esa entidad llamada Herulayka, estaba como flotando en el aire, no se le veía la cara. Estábamos todos muy nerviosos, casi llorando. Mundo hablaba otra lengua.

En el grupo había un muchacho que no creía en Mundo, más bien sólo creía en lo que sus ojos observaban. Esa noche quedó atónito. Su vida cambió, de ser bromista y juguetón, se volvió sombrío.

— A raíz de esta situación tuvimos problemas en la escuela, con nuestros padres. Fue algo que estaba fuera del alcance de nuestras mentes. Algunos quedaron trastornados. Siempre que hablamos de eso cuando nos juntamos, se molestan, algunos agarraron el alcohol para olvidar esos detalles.

LA BÚSQUEDA

Cada jueves de cada semana durante casi un año, José Antonio Muñoz Daniel, Profe Toño, y un grupo de seguidores del Centro de Estudios Psicocibernética Esenios, un grupo de curación a través de meditación, visitaron Pozuelos de Arriba.

— Nos cautivó porque el objetivo de la pirámide es la curación. Habíamos agarrado de ir a hacer meditaciones. Antes había un palo que le había marcado el ser de luz del que habla Raymundo, el maestro Herulayka.

Profe Toño, un ingeniero mecánico – eléctrico, con especialidad en mecatrónica, había tocado la puerta de Esenios en 1986. Tenía 33 años y ganas de aprenderlo todo. Al tiempo llegó un Mundo Corona que hablaba de un tal Herulayka que había aparecido en un aparato volador para exigir un templo de adoración con forma de pirámide.

Y así fueron muchas veces, hasta que Sergio González de la Garza, líder de Esenios, cuestionó: “¿Por qué andan buscando lo que no han perdido? ¿Lo que ni siquiera han terminado de comprender?”. 

Profe Toño caviló, pausando por un tiempo las visitas a Pozuelos de Arriba. En 1994 murió su maestro Sergio González de la Garza, abandonando las sesiones con Esenios, no la práctica de la meditación. Un año después compró un terreno para construir un rancho en Pozuelos.

Y pensar.

Meditar.

Aislarse del mundo; mas no de Mundo.

Una tarde lo encontró en una sesión con un grupo de gente. Ya habían empezado a construir la pirámide. Profe Toño decidió desde aquel entonces servirle, ahora es quien mantiene en buen estado el lugar donde está construida la pirámide, ubicada a un costado de un camino de tierra, a un par de kilómetros de la entrada de Pozuelos de Arriba. A su alrededor tiene seis capillas que forman una estrella, y un sistema de riego para mantener los árboles frescos.

— ¿Ha visto a Herulayka?

— No lo vi físicamente, pero me habló a través de Mundo, me dijo que habría de cuidarlo, que en otros tiempos (otra vida) anduvimos juntos, que él se apoyaba mucho en mí. Tanto como verlo, no, pero me habló a través de Mundo.

Una noche de octubre o noviembre de 2010. Mundo y Profe Toño estaban en la pirámide cuando Mundo cayó en trance. Luego una voz fuerte hablaba con mucha propiedad.

— Para empezar estaba todo oscuro. No soy niño chiquito, no soy un fanático. Creí que era el Maestro Herulayka, me pidió cosas que todavía no he logrado discernir bien.

— ¿Cómo qué cosas?

— Cosas que no te puedo contar. No estoy autorizado.

— ¿Y Mundo también ha sido un maestro para usted?

— …En cierta ocasión, bromeando, le dije: ‘Ehh güey’, me contestó: ‘Respeta a tu maestro. Qué no sabes con quién estás hablando’. Yo no sabía ni qué hacer. ¿Que si lo considero un maestro?... Cuando baja el Maestro Herulayka a través de él… Sí.

EL MENSAJE

Herulayka dijo:

— No desesperes porque si un día te encuentras solo, recuerda esto: Si dentro de un millón de años uno te escuchara, eres como el propio diamante que esparce la luz del conocimiento. Lo que queremos es que se den cuenta lo terrible que están haciendo en este lugar llamado tierra, y que deben cuidar como a la niña de sus ojos porque les da lo necesario para vivir. Deben estar conscientes que son una réplica de la tierra y del universo entero. Todo esto que te he contado cuéntaselo a los demás. Es necesario que el hombre sepa que está tomando por el camino errado, y están tomando el conocimiento para crear armas.

 La tierra se hizo como cuando se queman las montañas, toda la tierra se cubrió de humo y fue una noche de muerte: Me puse a pensar: ‘Por qué no nos pusimos a ver el caos que estábamos haciendo a la tierra, el sufrimiento’"

MUNDO CORONA

LA RECONSTRUCCIÓN DE LA TIERRA

Herulayka tomó la cabeza de Mundo con la mano. Y Mundo tuvo una visión:

“…Hubo una guerra terrible que me atormentaba. Algo se había salido de control, todos los átomos de las especies, piedras, mar y polvo aumentaban temperaturas enormes. Esto arrasaba todo a su paso, todo lo destruía. Y veía como la onda de calor quemaba a niños y mujeres; veía cómo se retorcían; se les caían pedazos de carne. La tierra se hizo como cuando se queman las montañas, toda la tierra se cubrió de humo y fue una noche de muerte: Me puse a pensar: ‘Por qué no nos pusimos a ver el caos que estábamos haciendo a la tierra, el sufrimiento’. En esa oscuridad veía luces que se movían: eran hombres y mujeres desnudos. Venían otros de arriba, bajaban y hablaban con ellos, se iban juntando y eran ríos de luces en la oscuridad. Vi una porción de tierra que había quedado intacta: los hombres se reproducían y reestructuraban la tierra, que tomó nuevamente su esplendor y su formación hermosa. Vi que la tierra se llenó de gente, de lo alto venían hombres volando. La gente los seguía como enjambres…”

— ¿Y hacía dónde van estos? ¿Por qué no les pasó nada? — Preguntó Mundo.

— Porque ellos tenían pleno conocimiento. ¿Crees que puedas poblar todo? Yo te digo que el que hizo estas cosas, cuando habla hace nuevos universos, todo es para ti, haz lo correcto.

 No creer en Dios sería como decir que no estás aquí. A mí me pasó lo mismo que a Ezequiel (profeta que vaticinó la destrucción de Jerusalén y un nuevo comienzo)".

MUNDO CORONA

LAS PREGUNTAS SIN RESPUESTA

En su casa en Frontera, Mundo Corona  no tiene nada que le recuerde que construyó una pirámide de piedra. No conserva planos ni fotografías ni registros de la construcción, sólo habla de ella cuando va a trabajar a su propiedad en Pozuelos de Arriba. Un día su esposa tiró todas las evidencias de la construcción.

— Es como la fregada. Decía que la gente me quitaba mucho tiempo: ‘Tú por andar con las viejas, no me ayudas con la niña’. Nunca le pareció.

— ¿Y cuándo va a dejar culminada su obra?

— Quisiera saberlo, mijo, decían que las pirámides de Egipto tardaron 300 millones de años. La Pirámide del Sol (México) nadie sabe cuántos años tardaron. Nadie sabe a dónde se fueron. Yo te digo que ellos encontraron una puerta. No hemos terminado.

—¿A qué se refiere?

— El día que se den cuenta de que la pirámide sirve para cortar el camino de un futuro próximo, muchos vendrán a procrear hijos. Ustedes ya transportaron una imagen, ya se dieron cuenta. Deben darse cuenta que ustedes son átomos. El hombre va a empezar a buscar.

— ¿Ya no ha visto a este hombre?

— No. No me preguntes esas cosas.

— ¿Tiene planos?

— No, esos planos los tiene el maestro. Es algo tan celoso que si los ves no los entenderías.

— ¿Por qué escogieron Pozuelos de Arriba?

— Donde está la pirámide es un vórtice de energía, se tiene que buscar, como el ombligo del hombre, los ombligos donde se pueda explorar el universo. Está hecho por el cúmulo de energía de la tierra.

— ¿Hay más gente?

— No es para juntarse. No es para hacer una organización. No es para hacer una secta religiosa. Es una cosa para el que escuche entienda y no pierda su tiempo juntándose con los demás.

— ¿Cree en Dios?

— No creer en Dios sería como decir que no estás aquí. A mí me pasó lo mismo que a Ezequiel (profeta que vaticinó la destrucción de Jerusalén y un nuevo comienzo).

— ¿Y los seis? ¿Cómo le llamaremos? ¿Capillas?

— Tu dale nombre.  Recuerda que eres libre y debes buscar dentro de ti, abre tu corazón y tu mente, encontrarás que no sólo una vez la viste y que en el correr del tiempo fuiste partícipe de muchas construcciones parecidas a ésta.  Si analizamos la historia, vamos a encontrar que muchas veces las historias se repiten. Cada hombre debe ser libre, y no someterse a la voluntad de los demás. Que no te digan: ‘Éste es el camino’ ¡Encuéntralo! Así como cuando estuviste en el esperma, busca el camino por el que habrás de seguir.

DIOS

Atardece en Pozuelos de Arriba, el lugar donde la gente llega y se va. Mundo recoge nueces del suelo, el viento hace rugir las ramas a más de treinta metros de altura, se filtran rayos de sol. Dos de sus dieciséis nietos (y dos bisnietos) juegan en el piso, corren, gritan, ven el cielo a punto de cargarse de estrellas.

Y Mundo confía que en tres ocasiones ha estado a punto de morir, la última por un cáncer que ha invadido su cuerpo y lo tiene en constante chequeo médico.

— A veces en mis estados de conciencia terminal me sentía alegre porque decía: ‘Lo que me dijo Herulayka no se va a cumplir’. No hay cosa más terrible que la necedad del hombre, en su soberbia que no mira al hacer las cosas.

Parece que Mundo va a volver a contar de un tal Herulayka (así se llama uno de los nietos, hijo de María Aglael), el que llegó de Nefilin y se posó en una nube; el que apareció una noche sin luna y observó la tierra con ojos como de llamas de sol; y pidió una pirámide de piedra de siete metros de altura en el desierto: en Pozuelos de Arriba, el que está después de Pozuelos de Abajo.

… El viento interrumpe todo, hojas caen de los árboles. Hay cierta humedad; destellos de insectos en la oscuridad. Calma; algo que parece silencio.

— ¿Lo sientes? Es Dios quien te está acariciando. Sólo quiero vivir lo que la vida me deje vivir. Papá decía: ‘Que triste que vaya a morir porque apenas empiezo a entender la vida’.

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El científico que veía el mundo plano hasta que vio una película de Scorsese

El científico que veía el mundo plano hasta que vio una película de Scorsese

Miguel Jorge

Bruce Bridgeman, científico estadounidense, había pasado los 67 años de su vida sin la capacidad de distinguir la profundidad a través de la visión. Conocida como stereoblind, la percepción del mundo que tenía a través de la vista era plana. Todo cambiaría el año 2012 cuando acudió al cine a ver una película.

La situación de Bridgeman se da en un tanto por ciento muy bajo de la población mundial y aunque no hay un estudio establecido se calcula que entre el 2% y el 5% podrían ser incapaces de distinguir profundidad, o en su caso, de apreciar las tres dimensiones. Se trata de personas que tienen una visión monocular y que jamás consiguen revertir la situación.

Por esta razón lo ocurrido con el científico resultó toda una sorpresa para los estudios del futuro. ¿Había tenido algo que ver una película bajo la tecnología 3D o había sido un caso fortuito? Para entenderlo primero vamos a explicar cómo funciona nuestra visión normalmente y de qué forma acabamos desarrollando (no nacemos con la capacidad plenamente desarrollada) lavisión binocular.

Hay un principio básico común en el hombre: no vemos lo mismo en un ojo que en el otro. Es lo que se llama disparidad horizontal (o binocular) que se produce por la diferencia de posición entre un ojo y el otro. Por pequeña que sea, existe, y por tanto siempre se dan estas diferencias entre las dos imágenes retinianas.

¿Entonces cómo vemos una sola imagen con ambos ojos? La respuesta está en lo que se denomina visión estereoscópica, es decir, la capacidad que tiene nuestro cerebro para tomar ambas imágenes de cada ojo e integrarlas en una. Si lo pensamos bien, es fascinante la idea de cómo funcionamos, una máquina perfecta que en este caso es capaz de alinear ambas para formar una imagen individual tridimensional. Es un principio para lo que se denomina como estereopsis, el fenómeno de la visión estereoscópica que permite la percepción de la profundidad (junto a otros de carácter monocular).

Obviamente existe un principio básico para que todo esto funcione, y no es otro que la necesidad del correcto funcionamiento tanto de los ojos (ambos) como del cerebro. Además y como decíamos al comienzo, nadie nace aprendiendo, al menos no en este caso. Como humanos se trata de una herramienta que vamos desarrollando desde la infancia, una visión binocular que se va “engrasando” para percibir campo de visión en 3D.

Estamos ante el mejor titular que se puede encontrar para una producción de Hollywood

Gran parte de esta capacidad se la debemos a las señales nerviosas que subyacen a la visión estereoscópica. El ser humano tiene células que, al igual que responden a los diferentes sabores a través de la lengua, también lo hacen con la visión de cada ojo. Esto quiere decir que hay células tanto en el ojo como en el cerebro que responden a un solo tipo de señal visual (por ejemplo líneas verticales u horizontales). Además el mismo campo de investigación científico ha encontrado células en la corteza visual, en la parte del cerebro que procesa la visión y cuya función es responder a las diferencias en la posición de las imágenes trasmitidas desde cada ojo hasta el cerebro. Son las llamadas “neuronas binoculares” y además se cree que son la clave para ver en tres dimensiones.

Se calcula que la media en la que un ser humano suele llegar al último nivel y considerarse que ha “aprendido” todo lo necesario para percibir la tridimensionalidad del mundo está a partir de los 12, 13 años de edad. El problema está en ese tanto por ciento de la población que no puede en el que se incluía a Bruce Bridgeman. Se trata de personas que nunca llegan a esa visión estereoscópica, aquellos que tienen stereoblind. Obvio, aquellos que solo cuentan con un ojo cuentan con esta incapacidad, pero el problema surge con las personas como Bridgeman que aparentemente tiene ambos ojos sanos.

La película que cambió la visión (plana) de un hombre

Desde luego, estamos ante el mejor titular que se puede encontrar para una producción de Hollywood, el slogan de hasta cuánto te puede cambiar una película aquí se potencia hasta el infinito. La historia del hombre y el film cuyo visionado cambió la manera que veía el mundo.

Como decíamos al comienzo, Bruce Bridgeman era un neurocientífico de 67 años de la Universidad de California en Santa Cruz. El hombre había crecido prácticamente con stereoblind, sin la posibilidad de percibir la profundidad en la visión, y explicaría tras el acontecimiento que normalmente veía con un solo ojo y hacía uso de señales para descifrar las distancias.

El mundo era totalmente diferente para el científico, por primera vez veía y percibía la profundidad

Todo cambiaría un 16 de febrero del 2012. Ese día acude al cine junto a su esposa para ver la película Hugo, de Martin Scorsese, en 3D. El hombre paga el recargo por las gafas y entra en el cine pensando que será una pérdida de tiempo más y un dinero malgastado, ya que no iba a poder disfrutar de la tecnología. Sin embargo no fue así. Como explicó para la BBC, todo había cambiado:

Cuando salíamos un día cualquiera y la gente miraba hacia arriba y veía a un pájaro en un árbol, normalmente yo todavía estaría buscando el pájaro cuando ya no estuviera. Para mi ese pájaro sería una parte del fondo sin más.

Cuando se apagaron las luces de la sala de cine y dio comienzo la película, los personajes del film saltaron de la pantalla de una manera que jamás había experimentado Bridgeman:

Fue, literalmente, como una nueva dimensión de la vista. Realmente emocionante.

Imaginar la experiencia que vivió en aquellos momentos es imposible porque jamás he visto un mundo plano, pero sólo hacernos a la idea de esa sensación debía de ser brutal. Cuando salió del cine el mundo era totalmente diferente para el científico, por primera vez veía y percibía la profundidad: veía una farola de pie junto al fondo, los árboles, los coches o las mismas personas ahora parecían más vivas que nunca. Y lo más insólito de todo es que desde ese mismo día, Bridgeman fue capaz de ver el mundo en 3D para siempre.

¿Qué había pasado? ¿cómo podía haber despertado una parte de su cerebro por una película en 3D? Hasta donde se sabía, lo ocurrido no tenía sentido científicamente, al menos no desde el punto de vista de la estadística. Ninguna de las personas constereoblind habían logrado revertir la situación.

Únicamente hubo un caso que se podía conectar con el de Bridgeman. Conocido como Stereo Sue a finales de los años 40, el autor del mismo, el neurólogo Oliver Sacks, había conseguido que una mujer con visión plana experimentara durante un tratamiento clínico la visión estereoscópica. Aún así, eran casos diferentes y aislados por décadas, así que la pregunta sobre el caso de Bridgeman seguía en el aire.

Cuando decíamos que la visión humana alcanza su “madurez” para alcanzar a percibir la tridimensionalidad habría que ligarlo al trabajo que llevaron a cabo David Hubel y Torsten Wiesel en 1960,investigación por la que consiguieron el Premio Nobel. En ella concluían que el cerebro sólo puede tener una pequeña oportunidad para el desarrollo de la visión binocular cuando se dan casos de estrabismo. De acuerdo al trabajo realizado se sugería que si el cerebro en desarrollo no está expuesto a imágenes superpuestas de los dos ojos, jamás va a formar las conexiones que necesita para procesar una escena tridimensional. Finalizaban afirmando que estas puertas se cierran temprano, al final de la infancia, y que por esta razón a los 15 o 16 años no sólo se alcanza la madurez, también se cierran las vías para aquellos que sólo podrán ver en dos dimensiones.

Una película normal no recompensa al cerebro por controlar a un ojo que se desvía, en una película en 3D sí ocurre

En el caso del científico su condición médica fue la denominada como “ojo vago”, es decir, que ambos ojos independientemente tienen la tendencia a desplazarse hacia el exterior. De esta forma, cuando Bridgeman fijaba un objetivo en un escena, jamás conseguía que ambos se fijaran en un solo punto. Su condición se aplicaba a todo, veía el mundo como un conjunto de paneles planos.

Desgraciadamente el caso es tan insólito que la ciencia no sabe a qué es debido. No se puede comprobar científicamente que la película le alteró el sistema visual, aunque no cabe duda de que la película le ayudó. Tras su caso algunos expertos han sugerido que bajo sus circunstancias únicas, el visionado de Hugo era exactamente lo que necesitaba. Paul Harris, experto en optometría, quizá da la clave:

Si alguien tuviera un sistema marginal de visión, la inmersión en una película 3D podría mejorarlo absolutamente. El momento en el que el cerebro de Bridgeman modificó subconscientemente a su ojo, dijo ‘Oh wow, esto se ve genial’, y después probablemente mantuvo el esfuerzo.

Lo que quiere decir Harris es que en su experiencia, con los casos de visión plana con “ojo vago” como Bridgeman, tiene todo el sentido que una película en 3D tenga ese efecto. Mientras que una película normal no recompensa al cerebro por controlar a un ojo que se desvía, en una película en 3D sí ocurre.

Hoy el estudio sobre el caso de Bridgeman continúa con el propósito de lograr una posible respuesta que ayude a otros casos. Para el propio científico la clave está en las células visuales análogas que se despertaron ese día y lograron conectarse para permitir la visión estereoscópica. Su visión hoy no es perfecta si la comparamos con una ordinaria, pero había mejorado hasta conseguir la “normalidad” gracias a una tarde de cine en 3D:

Hoy me gusta mirar hacia fuera, al mundo, y ver todo. Mirar al bosque y a los árboles y que estos se conviertan en una escultura tridimensional enorme en vez de un patrón. Eso es un regalo.

"La vida debe ser algo muy común en el Universo"

El Mundo

ENTREVISTA
Juan Pérez Mercader, investigador en la Universidad de Harvard

"La vida debe ser algo muy común en el Universo"

Juan Pérez Mercader (Alcalá de Guadaira, 1947) tira de ingenio y guasa a la primera de cambio. Pero los destellos de genialidad no tardan en aparecer salpicados entre la sorna andaluza que no le ha abandonado en sus casi 10 años de investigador en la Universidad de Harvard. Le ha entregado buena parte de su carrera científica a la búsqueda de vida fuera de la Tierra, pero siempre desde las pizarras y las lentes de algunos de los centros de investigación más prestigiosos del mundo. Ahora, acaba de recibir el premio Sociedad Geográfica Española en la categoría Nacional.

¿Cómo se puede ser explorador desde un laboratorio de Harvard?

Bueno, durante mucho tiempo, más de 10 años, he estado muy activo tratando de encontrar restos de vida o sitios que pudieran albergar vida, o algunas pistas sobre la potencial existencia de vida en otros lugares del Sistema Solar, en particular Marte, que ha sido la niña de mis ojos durante mucho tiempo. Y es ahí donde tenemos hoy en día los límites de la exploración, algo que está en el ADN de muchos seres vivos, entre ellos nosotros que somos primates muy especiales, pero al fin y al cabo primates que estamos constantemente buscando horizontes nuevos para ir conquistando. Es decir, para ir extendiendo la presencia de nuestros genes en otros ámbitos.

¿Marte es el mejor candidato?

La disponibilidad de naves espaciales ha abierto nuevas fronteras. Primero con exploradores robóticos y luego con humanos cayeron las fronteras de la Luna. Y luego empezamos a explorar también robóticamente Marte para conocer el entorno y conocer si podría haber habido vida allí, porque desde lejos nos parecía que era posible. A finales de los 90 se descubrió un meteorito de origen marciano en el que había unas formas que se podían interpretar como formas de vida microscópicas. Eso abrió unas posibilidades extraordinarias y nos empezamos a preguntar más seriamente si es la vida un fenómeno que sólo se da en el planeta Tierra. Y si fuera así, cuál será el futuro de la vida.

¿Y usted qué cree?

Muchos empezamos a pensar que la vida debe ser un fenómeno muy extendido. Yo entiendo la vida como una consecuencia de la evolución del Universo. Justo después del Big Bang se formaron los materiales primigenios a partir de los cuales se fueron cocinando los elementos que vemos hoy en día en estrellas: hidrógeno, helio o litio, primero, y carbono y otros elementos después. Y según se fue enfriando el sistema se fueron abriendo posibilidades para la química, que es la misma que se da en otros lugares del Universo. La pregunta es: ¿Cómo surgió la vida en nuestro planeta? ¿Surgió porque el planeta se fue enfriando y eso permitió que las moléculas se fueran condensando y lo hacen de acuerdo con las leyes que sabemos que controlan la evolución del Universo? La respuesta es que probablemente sí. Para saber si la vida es o no un patrimonio único de la Tierra hay que explorar otros planetas.

Hemos mirado en la superficie de Marte, pero nos falta perforar y explorar el subsuelo...

Por ahora sólo tenemos una evidencia de vida, la del planeta Tierra. Y la vida que conocemos necesita entre otras cosas agua líquida. De ahí la estrategia de la NASA de seguir el agua. ¿Pudo haber agua líquida en la superficie de Marte? La respuesta la estamos empezando a encontrar ahora y es sí, con toda certeza, hubo agua líquida en Marte hace tres mil y pico millones de años, en un momento en el que ya había vida en nuestro planeta. ¿Pudo haber vida allí? Probablemente sí. Pero no estamos encontrando fósiles, entre otras cosas porque no hemos enviado ninguna misión que sea capaz de buscar fósiles o restos de vida.

¿Ese es el siguiente paso?

De momento, estamos buscando evidencias de forma indirecta porque queremos tener la mejor información acerca del entorno físico. El siguiente paso es un detector que detecte moléculas que puedan tener algo que ver con química más compleja. Y también hay que taladrar. Cuando se ven los taladros de unos 10 centímetros de profundidad que hace MSL se aprecia una diferencia entre la parte externa oxidada y la interna, de color gris, reducida. Esa diferencia, es un magnífico indicador para la generación de química compleja. Esas imágenes a mi me entusiasman porque indican que hubo potencial para que se haya podido generar la química que usa la vida en la subsuperficie de Marte. Por eso es importantísimo taladrar.

¿Cómo ve ahora al Centro de Astrobiología que dirigió ocho años?

Yo estoy desvinculado, aunque sigue siendo una de mis afiliaciones profesionales. Durante algún tiempo ha estado mirando más hacia el cielo que hacia las profundidades, pero siempre con el tema de fondo de la búsqueda de bloques importantes para la vida. Aunque con las dificultades del sistema de I+D español, que son muchas y no precisamente leves. La ciencia española necesita tener soporte a calendario largo. No se puede escatimar en ciencia y poner dinero ahora sí, estos dos años no... Porque lo que ocurre es que si interrumpes la financiación produces un daño que puede hacerte perder una posición ganada con el trabajo de años, por ejemplo, en la exploración de Marte, pero también en cambio climático o en genómica. Y eso es cultura, pero también es tecnología y empleo.

¿Es partidario de un pacto por la ciencia?

Desde hace décadas he sido partidario de un pacto por la ciencia y he firmado pactos por la ciencia. Pero llegó un momento en el que pensé que ya no merecía la pena ni firmar, porque no se oye.

¿Por falta de talla política?

No sé si es ese el problema. Creo que la mayoría de los políticos son gente cabal. Pero el país necesita que todos contribuyamos más a todo. El país necesita que todos nos demos cuenta de que todos somos el país. En ciencia el dinero no se tira. Lo que hace falta es que no haga falta un pacto por la ciencia.

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viernes, 4 de marzo de 2016

‘Canoa’: 40 años de un clásico del cine mexicano

‘Canoa’: 40 años de un clásico del cine mexicano

Alfonso Cuarón celebrará en Guadalajara la película de Felipe Cazals

LUIS PABLO BEAUREGARD

México 4 MAR 2016 - 08:20CST

Una tarde de 1975, Felipe Cazals revisaba los rushes de su película El apando en los Estudios Churubusco. El director veía unas escenas que había rodado con Salvador Sánchez del drama carcelario cuando escuchó ruidos extraños en la sala del proyeccionista. El director pidió silencio, pero los sonidos siguieron. Había un polizón en la oscuridad. El intruso quería ver antes que nadie la adaptación al cine de la novela escrita por José Revueltas en 1969. El espía era un joven curioso de 15 años. Se llamaba Alfonso Cuarón.

El oscarizado director de Gravity, el mexicano que inició una racha dorada para los mexicanos en Hollywood, rendirá tributo a Canoa, el clásico de Felipe Cazals, en el Festival Internacional de cine de Guadalajara. “Alfonso tomó un afecto muy especial por la película”, explica Cazals, de 78 años. “Cuando comenzó su carrera en Estados Unidos la proyectó en el Directors Guild de Los Ángeles. ¿Quién va a ir a verla, Alfonso?, le pregunté. Y él fue a las estaciones de televisión a las siete de la mañana a promocionarla”, cuenta el realizador nacido en Francia en una cafetería del sur de la Ciudad de México.

Canoa cumple 40 años este 2016. Basada en una historia real, la cinta desarrolla el destino de cinco jóvenes trabajadores universitarios que desean subir al volcán La Malinche, ubicado entre los Estados de Puebla y Tlaxcala. Un vendaval obliga a los excursionistas a pasar la noche en San Miguel Canoa, una minúscula comunidad atrapada entre el fanatismo religioso y la fiebre anticomunista que el Gobierno mexicano había inyectado a la sociedad en 1968, año en el que ocurrieron los hechos. La paranoia hizo creer a los pobladores que los extraños izarían una bandera rojinegra en la Iglesia, por lo que los locales los lincharon.

“El sistema estaba decidido a estimular el rencor contra cualquier joven que tuviera el pelo largo. Canoa y 1968 hacen que México cambie para siempre”, explica Cazals, que admite simpatías con el bloque soviético al señalar que mandó a Alemania Oriental material filmado que hizo sobre los preparativos de los Juegos olímpicos organizados ese año en el país.

Cazals forma parte de una generación de cineastas que recibió el relevo de la época de oro del cine mexicano. “Fuimos testigos de nuestro tiempo, contamos lo que no se decía en el cine”, dice. Realizadores como Paul Leduc, Arturo Ripstein, Jorge Fons, Rubén Gámez y el propio Cazals crecieron viendo un cine donde los alcaldes de los pueblos eran gente respetable y los sacerdotes eran tipos regordetes y bonachones que sacaban adelante a las comunidades. “Eso era falso, todo México lo sabía, pero se necesitaba hacer la película”, afirma Cazals. Y la hizo.

En Canoa, el sacerdote es un tipo siniestro de gafas ahumadas que recuerda a Gustavo Díaz Ordaz, el expresidente mexicano sobre el que pesa la responsabilidad histórica de haber permitido la matanza estudiantil del 2 de octubre. El religioso, interpretado por Enrique Lucero, fue el instigador del linchamiento. No es una acusación vana. Cazals y su guionista, Tomás Pérez Turrent, realizaron varias entrevistas en el pueblo antes de escribir el guion. El director aún recuerda la mañana que acudieron al padre Enrique Meza seis meses antes de que comenzara el rodaje. “Tomás tenía la grabadora sobre las piernas, tapada con una chamarra. De la manga salía un pequeño micrófono”, relata. En un momento, el religioso se percató de que había algo extraño en la conversación. “Se paró, fue al trinchero, sacó una pistola .45, cortó cartucho y la puso sobre la mesa”. Fin de la entrevista. Los realizadores regresaron a la Ciudad de México en un escarabajo de la Volkswagen. “Temblábamos como hojas”, admite Cazals.

Las películas de Cazals beben del periodismo y de la realidad. El director recurre en Canoa a la figura del narrador. Para crearlo se basó en la conversación que grabó con un campesino que 
presenció los hechos. El hombre es interpretado por Salvador Sánchez, que se limitó a repetir la entrevista palabra por palabra, imitando el tono y sin alterar los giros idiomáticos. La actuación de las víctimas cinematográficas se hizo con la presencia de los sobrevivientes reales, que explicaron paso a paso cómo se desenvolvió la tragedia.

A cuatro décadas de su realización,  Canoa es un documento del México rural que no ha desaparecido. El despojo, las injusticias, el analfabetismo y el alcoholismo forman parte de ese universo, que sigue vigente. En octubre pasado, por ejemplo, dos jóvenes que realizaban encuestas fueron linchados en Ajalpan, una comunidad a 150 kilómetros de San Miguel Arcángel, tras ser confundidos con traficantes de órganos.

Canoa será celebrada en el marco del Festival de cine de Guadalajara, el más longevo de México. Allí se anunciará que Criterion Collection, la prestigiosa colección de clásicos de la cinematografía mundial, sumará la cinta a su catálogo. Alfonso Cuarón estará presente el miércoles 9 de marzo para dialogar con Cazals sobre lo que la película ha querido decir a varias generaciones en cuatro décadas.

-“Es una película que hablaba de un tiempo que había que terminar”, explica su creador.

-“¿Y ese tiempo ha terminado?”, pregunta el periodista.

-“No, ese es el problema”.

jueves, 3 de marzo de 2016

De la vida

De la vida
Raúl Humberto Muñoz Aragón

El mundo es sorprendente… La vida es realmente sorprendente, esto a pesar de nuestra incapacidad por establecer una definición clara y precisa de lo que es. Siempre me ha maravillado la idea de que la vida es un invento hecho por la realidad con el propósito de ser observada, de tener sentido, de ser descifrada, de observarse a sí misma. Pues a fin de cuentas somos un "montón" de átomos que hubieron de sufrir múltiples fusiones, reacciones nucleares que permitieron que sus partículas se unieran para adquirir las propiedades que los hacen y que al combinarse en miles de millones de alternativas generaron a este eterno observador que es la vida. Y con ella, a una diversidad incontable de testigos, pues pareciera que la vida es la conclusión obvia de un big bang ocurrido hace más de trece mil millones de años.

La vida a lo largo de su estadía por el tiempo ha experimentado infinidad de posibilidades, todas y cada una de ellas asombrosa, maravilla entre las maravillas, desde las primeras formas unicelulares hasta los seres más complejos. Y en este tiempo que la vida ha sido, hemos hecho a cabalidad la misión de ser observadores y testigos de una realidad que cada día encontramos más compleja; ya quedó lejos en el tiempo cuando la Tierra era plana o cuando era soportada por un número infinito de tortugas, atrás quedaron los cielos que se cubrían de antorchas todas las noches.

Hoy, la ciencia alcanza cotas que nos permiten vislumbrar una realidad compuesta por once dimensiones en las que todo ocurre, atrás quedaron las tres o cuatro que podemos percibir con nuestros cinco sentidos; y es la mente humana, el organismo más complejo que podemos conocer -al menos por el momento-, el que ha podido elucubrar, vislumbrar quizá la magia que nos rodea, que supera en mucho cualquier mito o sueño anterior. Somos una cascada generacional que va sumando el empuje y el conocimiento que nos antecede y nos lleva a derroteros cada vez más asombrosos.

En las últimas semanas, hemos recibido noticias en diversos campos de la ciencia que nos hablan de como hombres y mujeres continúan empecinados por comprender esta realidad mágica que nos rodea. Desde la confirmación que se dio el mes pasado sobre la predicción hecha por Albert Einstein sobre las ondas gravitacionales, las cuales por fin pudieron ser detectadas gracias al trabajo del equipo internacional del Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory (LIGO, Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales), quien trabajó con dos potentes detectores en sus centros estadounidenses de Hanford (Washington) y Livingston (Luisiana). El experimento consistió en rebotar luz láser entre espejos situados en los extremos opuestos de kilométricos tubos de vacío para detectar el paso de las ondas gravitacionales, hecho que fue confirmado el pasado mes de febrero.

A este descubrimiento, se viene a sumar el realizado por científicos del Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica (IQOQI) de la Academia Austríaca de Ciencias, de la Universidad de Viena y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), quienes han logrado un nuevo hito en la física cuántica al entrelazar tres partículas de luz en una nueva forma de entrelazamiento asimétrico, donde dos de los fotones 'retorcidos' usados en el experimento actúan en un espacio tridimensional y el tercero en dos dimensiones. Este avance ofrece aplicaciones que van desde la computación cuántica hasta la encriptación cuántica.

El conocimiento quizá sea una nueva forma de vida, y nosotros sólo seamos el vehículo que ha encontrado para transitar. Así la ciencia avanza desde la identificación reciente de los primeros pobladores terrestres, hecho que ocurrió hace unos 440 millones de años, teniendo como protagonista a un hongo llamado Tortotubus, que tras un análisis realizado por la Universidad de Durham lo podría ubicar como el organismo pionero que emigró de los mares a la tierra. No sólo se trata del fósil más antiguo de un hongo, también es el ejemplo más remoto de un ser vivo en tierra firme.

A fin de cuentas, según lo que hoy sabemos, el ser humano es el resultado de un periodo de evolución que lleva alrededor de ocho millones de evolución, fecha en que se da la separación entre humanos y chimpancés, nuestros parientes más cercanos en el reino animal, esto según un nuevo modelo estadístico realizado en el Museo Field de Chicago, el cual realizó con la colaboración de matemáticos, antropólogos y biólogos moleculares, liderados por Robert Martin, grupo que intenta integrar la información sobre la evolución derivada del material genético de diversas especies con el registro fósil para conseguir un panorama más completo.

La vida es maravillosa, en ella los caminos son tan diversos como las posibles combinaciones en que se pueden unir átomos con el propósito de construir moléculas que habrán de convertirse en los ladrillos que la soporten. Es sin duda un largo y sinuoso camino, mágico y misterioso.

miércoles, 2 de marzo de 2016

¿ES ESTE EL PRIMER ORGANISMO TERRESTRE?

¿ES ESTE EL PRIMER ORGANISMO TERRESTRE?

El hongo que abandonó el mar 440 millones de años atrás

Juan Scaliter - 02/03/2016

Es muy difícil determinar exactamente en qué mñomento la vida migró de los mares a la tierra, pero en general se asume que la transición se inició a principios de la era Paleozoica, entre hace 500 y 450 millones de años atrás. Pero sí se sabe que antes de que las formas de vida compleja pudieran vivir en tierra firme, tenía que haber nutrientes allí. En este sentido los hongos jugaron un papel fundamental al poner en marcha el proceso de descomposición que permitió crear una capa de suelo fértil, donde las plantas con raíces pudieran establecerse.

El análisis de un hongo, llamado Tortotubus, por un equipo de la Universidad de Durham podría señalar al organismo pionero que emigró de los mares a la tierra. No solo se trata del fósil más antiguo de un hongo, también es el ejemplo más remoto de un ser vivo en tierra firme, con una edad de 440 millones de años.

Este peregrino tiene una estructura similar a la de los hongos modernos, algo que probablemente le permitía almacenar y transportar los nutrientes a través del proceso de descomposición. Sus restos, más finos que un cabello humano, fueron hallados en Suecia y Escocia.
“Durante el período en el que vivió este organismo – explica Martin Smith, líder del estudio publicado en Botanical Journal of the Linnean Society  – la vida se limitaba casi exclusivamente a los océanos: nada más complejo que el musgo simple había evolucionado en la tierra. Pero antes de que pudiera haber plantas o árboles, o animales que dependan de ellos, debían darse los procesos de putrefacción y la formación del suelo necesario para establecer la floración”.

http://www.quo.es/ciencia/es-este-el-primer-organismo-terrestre

martes, 1 de marzo de 2016

Nueva forma de entrelazamiento cuántico con tres fotones ‘retorcidos’

Nueva forma de entrelazamiento cuántico con tres fotones ‘retorcidos’

Investigadores de Austria y la Universidad Autónoma de Barcelona han logrado un nuevo hito para la física cuántica: entrelazar tres partículas de luz en una nueva forma de entrelazamiento asimétrico, donde dos de los fotones 'retorcidos' usados en el experimento actúan en un espacio tridimensional y el tercero en dos dimensiones. El avance ofrece un nuevo protocolo de criptografía cuántica.

Científicos del Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica (IQOQI) de la Academia Austríaca de Ciencias, de la Universidad de Viena y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han conseguido por primera vez entrelazar tres partículas de luz o fotones utilizando una propiedad cuántica relacionada con el retorcimiento (twist) de la estructura de sus frentes de onda.

De la misma manera que el famoso gato de Schrödinger está simultáneamente vivo y muerto, todas las demostraciones experimentales realizadas hasta ahora de entrelazamiento de varias partículas han sido llevadas a cabo con objetos cuánticos en dos dimensiones, dos niveles discretos posibles. Los fotones retorcidos utilizados en el experimento de Viena no tienen ese límite bidimensional y pueden existir en tres o más estados cuánticos vez.

Los fotones entrelazados del experimento son como tres patinadores danzando una coreografía cuántica pefectamente sincronizada

El estado de entrelazamiento entre tres fotones creado por el grupo de Viena bate el récord previo de dimensionalidad, y da luz a una nueva forma de entrelazamiento asimétrico que nunca ha sido observado hasta ahora. Los resultados aparecen esta semana publicados en Nature Photonics.

El entrelazamiento es una propiedad antiintuitiva de la física cuántica que siempre ha desconcertado a los científicos y los filósofos. Los cuantos de luz entrelazados parecen ejercer una influencia entre ellos, no importa la distancia a la que se encuentren. De manera metafórica puede considerarse un patinador de hielo con la asombrosa habilidad de girar sobre sí mismo tanto en el sentido de las agujas del reloj como en el sentido contrario, al mismo tiempo.

Un par de patinadores entrelazados alejándose entre ellos mientras hacen este sorprendente giro tendrán las direcciones de giro perfectamente correlacionadas: si en un instante el primero gira en un sentido, también lo hace el otro, aunque estén tan lejos que terminen en pistas en continentes diferentes.

"Los fotones entrelazados de nuestro experimento se pueden ilustrar no con dos, sino con tres patinadores, danzando una coreografía cuántica pefectamente sincronizada", explica Mehul Malik, el primer autor del artículo. "Su danza es un poco más compleja, con dos de los patinadores mostrando, además, otro movimiento correlacionado, además del giro mencionado. De hecho, somos los primeros que hemos conseguido este tipo de entrelazamiento cuántico asimétrico en el laboratorio", continúa Malik.

Criptografía Cuántica por Capas

Los investigadores han creado el estado de entrelazamiento entre tres fotones utilizando otro artificio cuántico: han combinado dos pares de fotones con entrelazamiento de alta dimensión de tal manera que era imposible saber de dónde procedía cada uno de los fotones. Aparte de servir como campo de pruebas para estudiar muchos conceptos fundamentales de la mecància cuántica, los estados de entrelazamiento de varios fotones vez, como este, tienen aplicaciones que van desde la computación cuántica hasta la encriptación cuántica.

Los autores proponen un protocolo de criptografía cuántica basado en este estado de entrelazamiento asimétrico

En esta línea, los autores de la investigación proponen un nuevo tipo de protocolo de criptografía cuántica, basado en este estado de entrelazamiento asimétrico, que permite que diferentes capas de información se compartan de forma asimétrica entre varios emisores y destinatarios con total seguridad.

Los científicos consideran que, aunque todavía habrá que solventar muchos obstáculos técnicos antes de que este protocolo se pueda utilizar en la práctica, el rápido progreso de la tecnología cuántica hace que sea sólo cuestión de tiempo que esta tecnología encuentre su lugar en las redes cuánticas del futuro. "El experimento abre las puertas a un futuro Internet cuántico, con más de dos interlocutores, que permitiría una comunicación de más de dos bits por fotón", añade Zeilinger.

En la investigación ha participado Mehul Malik, Manuel Erhard, Mario Krenn, Robert Fickler, Anton Zeilinger, del Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica de la Academia Austríaca de Ciencia (IQOQI) y el investigador del Grupo de información y de Fenómenos Cuánticos del Departamento de Física de la UAB Marcus Huber, físico teórico que ha inventado las técnicas necesarias para analizar el experiemento. La investigación ha sido financiada por la Comisión Europea, el Consejo Europeo de Investigación (ERC) y la Austrian Science Fund (FWF).

Referencia bibliográfica:

Mehul Malik, Manuel Erhard, Marcus Huber, Mario Krenn, Robert Fickler, Anton Zeilinger. "Multi-Photon Entanglement in High Dimensions". Nature Photonics, 2016. http://dx.doi.org/10.1038/nphoton.2016.12.

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Zona geográfica: Cataluña

Fuente: UAB