jueves, 10 de septiembre de 2009

Hablando de pandemias

Virus A H1V1


Tomado de http://www.youtube.com/watch?v=gKwk8Kq8QXA


Documental realizado por Julián Alterini sobre el negocio que es la actual pandemia de la Gripe A H1V1.

martes, 8 de septiembre de 2009

Erótico-Herético-Estético... entre cacofonías te veas

Erótico-Herético-Estético...
entre cacofonías te veas

Raúl Humberto Muñoz Aragón


...odio con especial intensidad a las flores, desde que he sabido que son desvergonzadas exhibiciones sexuales hechas por las plantas para inducir a los insectos a que actúen como intermediarios en la diseminación del polen. Esas poéticas flores que vosotros, personas sabias y virtuosas, oléis con tanta dedicación y ofrecéis galantemente a las castas doncellas no son más que obscenos órganos genitales carnosos y viscosos...
Papini, Giovanni, "Gog - El libro negro" El libro negro, "Sepan cuantos..." num 421, Editorial Porrúa, S.A.; México, 1990, p. 170.


Inicie mi vida en la lectura a través de lo esotérico, lo prohibido, lo oculto. En este proceso de la adolescencia en que se adolece (valga la redundancia) de todo y se sueña con lo mismo, época en que las humedades brotan por los diversos poros de nuestro cuerpo en tiempos y momentos insospechados, provocando en ocasiones desvaríos, en otras reacciones multicolores que se reflejan en nuestro rostro... y otras en algunos lugares púdicos, conocidos y públicos, aunque silenciados.

En una etapa en que las rebeldías alcanzan su cota mas alta, en la cual se determinará en mucho este que hemos de ser. Es aquí, donde Giovanni Papini (1881-1956) y su libro "Il libro nero" (1951) hacen presencia; un loco desequilibrado que anda transitando por el mundo, haciendo y viviendo las aberraciones que soñamos, su Gog; un hombre que quiso ser dios, el autor; y una fecha de nacimiento que en día y mes coincide con la mía, se convierten en guía y faro de mis rebeldías.

Con Goggins-Papini tránsito entre locuras, despertando quimeras dormidas, alimentando imágenes que conducen este andar mío entre letras. Así, llega "Il Diávolo" (1953), y con el una lista de libros prohibidos, textos que no han de leerse, con excomunión cuasi automática. Papini, su Diablo y Gog traen a Baudelaire que en sus flores me enseñan que todo puede y de hecho es poesía, nada es indigno de ella, todo es cantable, soñable, amable.

Una lista de arte inspirada por el diablo que se convirtió en lista de mercado, textos que desde entonces mi empeño se ha evocado a su adquisición. Franz Kafka (1883-1924) con su preludio al surrealismo, Friedrich Nietzsche (1844-1900) con Zaratustra poblando con mis sueños ateos, Niccoló Paganini (1782-1840) y su enfrentamiento con el diablo para conseguir arrancar los lamentos mayores al violín; y entre ellos y muchos más Donatien Francois Alphonse de Sade (1740-1814).

Justina y Julieta, entre vicio y virtud, tránsito continuo en pleno libertinaje, de un lado a otro de desviaciones y aberraciones, inventando y retomando parafilias que hoy son reflejadas en un mundo que pareciera rendirle tributo después de años de silencioso reproche. Era inevitable no caer fascinado ante la anarquía total del divino Marques de Sade, símbolo para los surrealistas que inundaron mis sueños y fantasías. Cuando leí su "La Philosophie dans le boudoir" (1795), el choque entre las utopías, las suyas y las mías, trastocaron conceptos, generando conflictos y problemas de distinción, así pornografía y erotismo se volvieron en cuasi sinónimos, llegando a la conclusión que aún hoy es una de las constantes en mi vida, todo lo escrito ha de ser leído, sin importar temas, forma, calidad o cualidad; hemos de abrir la mente, y discernir en este placer que es siempre la lectura (la cual a veces, inevitablemente nos conduce a placeres non sanctos, pero harto de satisfactorios y divertidos).

El sexo en sus diferentes manifestaciones, platónicos u obsceno, "normal" o "aberrante", en todas sus fobias, filias y parafilias siempre provoca rubores, ansiedades, angustias, risas nerviosas; pero inevitablemente atrae, fascina, seduce; y es por este cúmulo de sentimientos y sensaciones que nos provoca y evoca, que es complicado el salir ileso en su redacción, satanizando como Sade, será siempre punto de referencia, señal que indicara cambios de percepción .Valga como referencia Giovanni Bocaccio (1313-1375) (que con su Decamerón sentó las bases de lo que seria la novela) hasta llegar Pauline Reage y su mítica "Story of O" o el intento fallido de Mario Vargas Llosa y su "Elogio de la madrastra", sin olvidar a Georges Bataille (1879-1962), Vladimir Nabokov (1899-1977) y su sensual "Lolita", Charles Bulowski (1920-1994) y su mundo underground, y una lista que llega hoy a los ciberescritores que entre literatura pulp y gore, dan libre tránsito a ideas, sueños y demonios.

En mis afanes de lector, hay otro tema, igualmente generador de polémicas... La religión , así Nikos Kazantzakis (1885-1957) y su "O teleutaio peirasmos" (La última tentación), José Saramago (1922-) con su magnifico "O Evangelho Segundo Jesús Christo", o los desvaríos de Raúl Rangel y su "El evangelio según Judas Iscariote" o Elaine Pagels y "Gnostic Gospels" forman las historias que me alejan de mi ateísmo adolescente en un tránsito inevitable por un agnosticismo ya superado.

Creo, y he de hablar siempre en primera persona, pues a fin de cuentas soy lo único que tengo, que la vida es un viaje a la construcción de nosotros mismos, y en este andar, tomaremos los fragmentos de nuestro ser de múltiples elementos, imágenes y coincidencias que a nuestro andar se atraviesan; el truncar de una idea, el ocultar de un texto, el suprimir otros, sólo hará que al final estemos un poco inconclusos. Va este catálogo de autores y libros como un señuelo a compartir excomuniones.
ymahr@yahoo.com

miércoles, 12 de agosto de 2009

El gran día

El gran día
Raúl Humberto Muñoz-Aragón

Decidí adelantarme a los demás, estoy un poco nervioso.

El cuarto es mas pequeño de lo que pensé, la luz lo inunda todo, en el centro se encuentra la silla; grande, negra, fuerte; los cables, el tablero a un lado. Todo es tan atrayente, tan seductor.

Cuando envié mi solicitud, mis amigos se escandalizaron. Realmente no lo entiendo. Son unos hipócritas, se muy bien que ellos estarían gozosos de estar en mi lugar. La espera fue de sólo tres semanas, al término de ellas un representante del gobierno se presentó a mi casa para darme la magnífica noticia, mi solicitud era aceptada, el puesto era mío.

Hoy tres meses después, voy a realizar mi primer trabajo. Desde que la gente se entero de mi nuevo trabajo me fui quedando solo, incluso ellos, los del gobierno me miran con desprecio, pero en realidad me tiene envidia. Soy para ellos un dios y por eso me admiran aunque no lo quieran aceptar.

Desde que me levanté, mi pulso se ha ido acelerando, estoy realmente emocionado, excitado. Hace unas semanas que no puedo dormir. Ya no recuerdo cuantas veces he vivido este momento en mis sueños. Cada paso, cada movimiento lo he experimentado.

En quince minutos, quince minutos, mis manos, mis ojos, mis sentidos, recorren el tablero, la silla, los cables. Sólo faltan quince minutos y en mi mente vuelvo a vivir todos mis sueños.

Empiezan a llegar los reporteros, los oficiales, el momento ha llegado.

Me acerco emocionado hacia el alcalde, le extiendo mi mano para saludarlo, pero, como respuesta sólo percibo una muestra de desprecio, es un estúpido, no puede soportar que Yo sea el más importante en este espectáculo. El rumor aumenta; siento que estoy llegando al éxtasis; rodeado por seis policías y un sacerdote a su lado se acerca, en su rostro apenas si se nota la vida, es un rostro sin vida, no refleja ninguna emoción.

Nos encontramos frente a frente, sus ojos parecen recobrar por un momento la vida, al percibir la alegría que me embriaga, de su faz sólo percibe una mueca de compasión. ¡Me compadece a mí!, esto es absurdo, no lo puedo entender, sin duda que ha perdido el juicio, la proximidad a la muerte lo ha vuelto loco.

Al ver la silla, poco a poco se acerca hacia ella, la contempla ensimismado, parece que estuviera viendo a Dios, la rodea; por su mente empieza a pasar poco a poco los grandes momentos de su vida; su primer juguete, su primer día de clases, la muerte de su padre, la agonía de su madre, su expulsión de la escuela, su primer novia, su primer robo, su primer trabajo, su boda, ...aquel día cuando la furia... el miedo... las frustraciones... lo condujeron a asesinar a su mujer, el juicio, la sentencia....

Todos los presentes callan, sus miradas se posan primero en él, y después en mí, el silencio aumenta la grandiosidad del momento.

Sin esperar orden alguna, se sienta en la silla. Yo me he colocado cerca del tablero, mis manos lo exploran, se posan por cada uno de los controles, la izquierda tiembla un poco; estoy sudando; mi corazón parece que va a estallar.

Los oficiales empiezan a atar al reo a la silla, le colocan los electrodos. Todo está listo, ahora la totalidad de las miradas se posan en mi persona. ¡Dios!, la felicidad invade todos los poros de mi ser, el gran momento ha llegado, quisiera prolongar al máximo este momento, empiezo a colocar los controles en su posición, mi mano derecha se posa en el botón principal. ¡GRACIAS!... ¡GRACIAS DIOS!, clic.

ymahr@yahoo.com

lunes, 10 de agosto de 2009

El gran metro de la ciencia


Imagen tomada del portal de la revista Muy Interesante
http://www.muyinteresante.es/index.php/ciencia-y-natura/5098-el-gran-metro-de-la-ciencia


Un extraordinario viaje a través del pensamiento y las ideas del ser humano, para mi ha resultado una imagen extraordinaria, que invita a viajar por sus diferentes rutas.

domingo, 9 de agosto de 2009

Canciones del 68 en México


Canción de los ausentes en Tlatelolco

Julio Solórzano
En una tarde de octubre
jóvenes, rostros y manos
en una plaza de piedra
mantas, puños y cantos.

Y cabezas altas
y cabezas altas.

Yo no estuve allí,
yo no estuve allí.

En una tarde de octubre
todos unidos cantandos
en una plaza de piedra
todos silencio escuchando.

Y las balas,
y las balas.

Yo no estuve allí,
yo no estuve allí.

Pero con ellos canté,
con ellos grité,
con ellos corrí,
con ellos morí.

Hoy la plaza esta quieta
y entre la iglesia y las ruinas
algunos caminan y callan
otros sufren y rabian.

Y los lloran,
y los lloran.

Pero vendrá la hora de llorarlos
con lágrimas de plomo,
con lágrimas de plomo,
con lágrimas de plomo, plomo, plomo,
llorarlos con lágrimas de plomo.


Corrido de la represión estudiantil
Judith Reyes
Soldados y granaderos,
macanas, bombas de gas,
ballonetas y fusiles,
tanques de guerra y mastines,
año del 68 y gobierno de Díaz Ordaz.

Era un 26 de julio
de gran manifestación
y en el Emiciclo a Juárez
los jóvenes celebraban
lo del asalto al Moncada
con gusto y beneración.

Otro grupo iba derecho
al Zocalo a protestar
porque un día los granaderos
asaltaron dos escuelas
allá por la Ciudadela
golpeando en forma brutal.

Que noche terrible aquella
que saña la del poder
yo desde entonces pregunto
¿en dónde están los caídos
y los desaparecidos?
que no los he vuelto a ver.

Se dice que los quemaron
en el campo militar
uno, dos, tres, cuatro y cinco
diga cuantos estudiantes
quemó por manifestarse
Marcelino Barrada.

La madrugada del 30
un batallón sorprendió
a los de la Prepa 1
que resitieron valientes
hasta que aquel bazucaso
las puertas les destrozó.

Escuela de Zacatenco
casco de Santo Tomás
Politécnico querido
cómo ha golpeado a tus hijos
el Gobierno que preside
don Gustavo Díaz Ordaz.

También a la Escuela de Arte
el ejercito llegó
y con perros policías
disolvieron la asamblea
de los jóvenes actores
que el Gobierno encarceló.

Los muchachos de Chapingo
se vinieron a sumar
con los futuros maestros
dentro del gran movimiento
del Politecnico junto
con nuestra Universidad.

¿Cuánto vale la palabra
de Corona del Rosal?
¿Cuánto vale Echeverría
y la Procuraduría junto con
Cueto Ramírez y la prensa nacional?

... el odio del pueblo
el pánico y el terror
de las madres mexicanas
que vieron por dos semanas
ametrallar a sus hijos
con odio, inquina y furor.

Heberto Castillo pudo
probar en televisión
frente a un par de locutores
que el Gobierno Mexicano
aunque nos tendió la mano
violó la Constitución.

Que mal quedaste Gustavo
que forma de gobernar
mandas diez mil asesinos
para derramar la sangre
de jóvenes estudiantes
del Distrito Federal.

¿De qué te sirvió la pose
con que apantalló el rector?
ya nadie lo toma en cuenta
y al volver la autonomía
será por la valentía
de los estudiantes de hoy.

Escucha el clamor creciendo
concedeles atención
procura que tu Gobierno
libere a Campa y Vallejo
Nieto, Castillo y el resto
y no más disolución.

Anula de una plumada
la vergüenza de tener
un cuerpo de granaderos
porque convierte a los perros
y a pedradas los queremos
hacer desaparecer.

Palomita guerrillera
repite y repetiré
que ¡Vivan los Estudiantes!
aquéllos manifestantes
que vimos por nuestras calles
con el retrato del Che.

martes, 4 de agosto de 2009

Del arte de joder con la pelota
Raúl Humberto Muñoz Aragón


Tiempo de sueños. Múltiples quimeras son lanzadas al mundo. No hay utopías, pues todo es posible.

La infancia es el continuo encuentro. Así, con una pelota, jodiendo la vida a los mayores, se descubre el mundo, un mundo infinito, el cual suele relegarles su protagonismo, dejándoles su actuar para el futuro, cuando ya es demasiado tarde.

Entre Picachu, Play Station, Zelda, Tomb Raiders y demás, va transitando la niñez actual, a la espera de su final en la adolescencia, donde los furores propios de ésta, le hacen perder las maravillas de los primeros años.

En este mundo globalizado, donde la omnipresencia del internet crea "locos bajitos" con afanes de mundos cibernéticos, los sueños de los infantes de ayer, se han vuelto obsoletos. Surgen "niños genios" a diestra y siniestra, orates plenos que creen que la vida hay que devorarla y deciden imitar posturas de adultos.

Los "niños genios", éstos que maravillan hoy en día, no son los Chopin de ayer, que en las creaciones y la magia de su alta sensibilidad nos trajeron mundos nuevos; no, hoy no caben estos genios de antaño, ahora son adultos traumados en cuerpos infantes, estos pequeños genios son los depositarios de los sueños guajiros de adultos del nuevo milenio, de la aldea global, la nueva Babel. Creen que la genialidad es sinónimo de acumulación absurda de datos, mismos que el niño no podrá jamás procesar, por ello nunca será información útil, y cual perico postmoderno repetirá citas, fechas, datos que son de alta inutilidad, en tanto que no pueden ser ubicados en contextos que los validen, que les proporcionen utilidad.

Los "niños genios" de hoy se hablan de tú con las computadoras, son capaces de entender UNIX, ORACLE, TCP/IP y múltiples hierbas cibernéticas; hackers por divertimento, pero han olvidado lo maravilloso que es cazar lagartijas, o traer en los bolsillos del pantalón alguna rana, canicas o un trompo... perdón, hablo de esta infancia mía, y olvido que hoy los trompos son de plástico y bailan solos.

No sé si los bytes puedan suplir la tierra en rodillas y codos; quizá los megas de MP3, JPG, AVI, DOC, sean mejor que una buena resortera, no estoy cierto; trabajo con computadoras hace ya tres lustros y la verdad no suplen en nada los sueños que en mi infancia produjeron unos guantes y un bat de béisbol.

Creo, y esta es mi opinión personal, que la genialidad no está en IQ altos, en datos amontonados en el cerebro, en lenguajes de cómputo. No, la genialidad radica en ver lo que nadie antes vio; en traer a este mundo, tan aburridamente cuerdo, la locura que se esconde en cada rincón. Descubrir que un trozo de madera puede convertirse en la Piedra Filosofal que transmutara madera en vehículo espacial.

Soñar, es necesario soñar en la niñez para recordarle a los mayores que en una caja con tres orificios, puede vivir confortablemente un cordero que se alimente de boababs, salvando así, mundos pequeños, que en la grandeza de su tamaño nos permiten ver tantas puestas de sol como nuestros deseos dicten.

La genialidad nos permite maravillarnos a cada instante, así que es preferible mil veces un buen niño que ande jodiendo el mundo de los adultos con una pelota, a aquellos falsos eruditos que no saben soñar y cubren esta limitante acumulando datos. No creo en genios que no sean capaces de sacar la lengua ante la cámara fotográfica, con el cabello tan disperso que resulte inútil peinarlo, pues impediría el libre tránsito de las ideas. Me aburren los niños genios que escriben libros fríos, plagados de datos que derrochan "erudición" y adolecen de calidez.

Hay que soñar, y de vez en cuando, joder a los adultos con alguna buena pelota y con muchos sueños.

ymahr@yahoo.com

viernes, 31 de julio de 2009

Un beso
Raúl Humberto Muñoz Aragón


Se escribe, cuando no se tiene la capacidad de expresión verbal; no se que tan cierta sea la sentencia anterior, quizá solo es valida en mi caso, al menos es el único pretexto que tengo para hacerlo.

Lo volví a ver, y su recuerdo lo hace presente nuevamente. Está frente a mi, ahora la situación es otra muy distinta, no existe movimiento alguno, la tempestad ha cesado, el reposo se encuentra presente.

Lleva toda la mugre sobre la piel, una costra interminable de suciedad lo cubre por completo, tal vez su interior se encuentre igual; el olor que despide su cuerpo es insoportable, provoca nauseas su presencia, la gente le saca la vuelta. Una masa informe hace las veces de cabello el cual no conoce el paso del agua, de algún peine, de algunas tijeras.

Son las 14:00 hrs. de un sábado cualquiera.

La ciudad, Torreón Coahuila, pero puede ser cualquiera, en cualquier lado, en cualquier tiempo.

Avenida Juárez, en el centro de la ciudad.

Recostado, ¿Durmiendo?, pude ser, ¿Soñando?, (no se si todavía tenga la capacidad de soñar, y si sueña, no sé que sueñe). El impacto que produce su imagen es desgarrador. El torso desnudo, la única ropa que cubre su cuerpo es un pantalón roto ya, heces fecales salen por los agujeros del pantalón. Su edad, 30, 35 no mas de 40 años, pero derrotado está.

¿Por qué contar esto?. A ciencia cierta no lo se. Es un conjunto de imágenes que han permanecido en mí, desde el día en que los vi. Aquel día, era entre semana no recuerdo el día exacto, la hora 20:00, frente al mercado Juárez. Estaban los dos, él y ella, dos entidades gemelas, disputándose el uno al otro la carga de miserias, los dos cubiertos de mugre. (Seres que se alimentan de bote de basura en bote de basura, recogiendo aquello que a la propia vista nos causa asco, y que para ellos es su diario alimento). Están juntos, fundidos en un abrazo violento, con unas ansias de sentir. Sus labios se mezclan en un beso desesperado, queriendo encontrar algo que ellos desconocen.

¿Amor? (no lo creo),

¿pasión? (posiblemente),

¿imitación?

¿instinto?...

Desconozco el motivo de tal unión, solo el impacto producido en mi es el me impulsa a escribir esto. No pretendo encontrar el porqué de aquel beso, solo quiero dejar constancia de un hecho que me impacto, que me mostró una vez mas que el hombre nació para convivir, que no existe nadie tan aislado que se encuentre solo, que por grande que sea no requiera de alguien mas, que por muy hundido no tenga necesidad de un beso.

Uno mismo, conforme crece y se desarrolla, va construyendo su mundo, el cual está soportado por las vivencias, los hechos que conforman nuestra historia. Lo que somos es el resultado de múltiples acontecimientos.

Desde que nacemos, empieza también la formación de nuestro mundo, un mundo que es excluyente, donde sólo entra lo que nosotros permitimos. Y así, se va encontrando con otros mundos particulares y se va formando nuestro universo, el cual, al igual que el universo cósmico, en apariencia es imperturbable, pero siempre existen sucesos que obligan cambios de esquemas, reajuste de estructuras comportamentales, provocando redefiniciones en la concepción en nuestro mundo.

El aprendizaje puede ser generado por choques con factores ajenos a nuestro hábitat particular, colisiones que sacuden nuestra tranquilidad. El hecho de que dos seres, que por su situación llegamos incluso a pensar inferiores a nosotros, a decir que no son humanos, necesiten también de un afecto, que puedan sentir.

Ese beso, ese intento de beso que consiste en unir dos bocas cerradas con violencia, desesperación, inocencia, dentro de su candidez, de su crudeza es una llamada de atención brutal, la cual sacudió mis estructuras, fue la colisión de dos mundos antípodas, por un lado mis ganas de ser, por otro la ausencia de querer ser, con expectativas muy diferentes de la vida; pero aun así, con todos los contrastes, diferencias, surgen las concurrencias, lo común, lo que nos hace iguales, las ganas enormes de sentir el afecto de alguien, de compartir sentimientos, de unirse en un beso en el cual nos entregamos.

ymahr@yahoo.com