miércoles, 4 de marzo de 2015

CONFESIONES

CONFESIONES
Raúl Humberto Muñoz Aragón


Amo a México, sin lugar a dudas, apasionadamente; a pesar de todo, de gobernantes y políticos ineptos, corruptos y delincuentes; de empresarios voraces, sin sentido de solidaridad y subsidiaridad, que sólo sueñan con tener y tener siempre más; de la violencia que pareciera impregnar todos los rincones del país, que destruye hogares; de una cultura del narcotráfico que se posiciona en el inconsciente colectivo nacional generando nuevos arquetipos; de la obesidad y del bullying; de un sistema educativo ocupado en preservar un statu quo más que en generar nuevos y mejores ciudadanos; a pesar de todo. Me fascina su cultura, su gente, sus calles, su sol, sus días, sus olores y sus sonidos. Me enorgullece ser mexicano, sentirme sucesor de su historia, ésa que va en camino a definirnos, construida día a día, tanto ayer como hoy.

Disfruto a plenitud los terregales de mi querida Laguna, así como los chubascos en la Ciudad de México. Nada más gratificante que una buena comida mexicana, tan llena de sabores, aromas y colores que se convierten en un duelo en el que las papilas gustativas se deleitan con cada esencia, llenándonos de recuerdos, de lugares, de familia, acompañada de algún buen vino de Parras o de las Californias, o una cerveza de ésas que tan bien se dan en nuestro país, o quizá un tequila, sotol, mezcal o tan siquiera un pulque curado de piña.

Amo la intensidad de luz en La Laguna donde el Sol se deleita bañándonos de un calor tan seco que se mete en las venas, que alimenta a noas y cardenches; esta tierra nuestra que de tiempo en tiempo nos nutre el cuerpo con la mágica "lluvia lagunera". El clima impregna el alma de aquéllos que tenemos la dicha de vivir en sus ciudades, haciendo de los laguneros gente franca, cálida y siempre dispuesta a ofrecer un espacio a quienes allende las fronteras tienen a bien arribar aquí.

Disfruto la Ciudad de México, tan llena de historia que a cada paso, al doblar cualquier esquina, te aborda. Me seduce el dinamismo de su gente, el poder de las culturas que ahí se asentaron. El sincretismo en sus calles es extraordinario, desde el conjunto de La Villa de Guadalupe que año con año convoca a más visitantes que cualquier otro espacio religioso en el mundo hasta el Zócalo o la Plaza de Garibaldi. Entre marchas y ciudadanos combatientes, centro neurálgico en que se lucha fervientemente por aquello que se cree. Ciudad de palacios, museos, librerías, de una cultura que vibra al ritmo de la República. Me emociona andar en el metro, me recuerda siempre las canciones de Chava Flores.

Guadalajara, es una ciudad que como ninguna otra me ha hecho sentirme orgulloso de ser mexicano; en ella, se siente la nobleza de nuestro pueblo inmersa en un orgullo y distinción que le dan la historia vivida. Me encanta la alcurnia de Durango Capital o el dinamismo de Monterrey, me divierte la "rivalidad" entre regios y laguneros.

Sueño con las playas mexicanas que hacen del despertar un encuentro maravilloso gracias al ronroneo de las olas. Los atardeceres y los amaneceres en México me trasladan a un mundo inmerso de calidez, de colores, de sensaciones que sin duda me llevan a rememorar la música mexicana, desde el huapango a los sones, del mariachi a la tambora, hasta el lamento del canto cardenche y una larga lista de opciones que engrandecen el abanico musical de un pueblo que canta a la vida y a la muerte, que sueña y arrulla, que recibe y despide con música.

Me enorgullece el legado que los primeros pueblos originales de nuestro país. El entrar en la sala de las culturas del Norte de México en el Museo Nacional de Antropología y encontrar la exposición de La cueva de la Candelaria que da testimonio y fe de las culturas que nos precedieron en esta Laguna nuestra, tan llena de sol como ninguna otra región del país. Recorrer la sala Maya y dar un breve vistazo al esplendor de una sociedad que aún no conocemos del todo, empequeñecer ante la grandeza de la Piedra del Sol, la que orgullosa preside la sala principal de Tenochtitlan.

Subir cada uno de los trescientos sesenta y cinco escalones de la Pirámide del Sol en Tehotihuacán, sentir el corazón latir con tal brío que pareciera querer emular el "tam-tam" de los tambores que en tiempos idos ya habrían de musicalizar las ceremonias que ahí se realizaron alguna vez. Su grandeza es tal que no puedo asimilar en toda su dimensión de los imperios que hicieron la grandeza de la Mesoamérica. Sueño con caminar por la Riviera Maya, Paquimé, La Quemada y una larga lista de lugares.

Amo a México, sus mares, sus montañas, sus dunas y sus playas, sus calles, su historia, su arte, su cultura. Amo sus sueños, su música, sus silencios; la lucha libre y su cultura popular. Sus dulces, su comida; el pan dulce, el chocolate, el mole, los lonches, tacos y gorditas… amarlo es mi orgullo.


(31/VII/2014) El Siglo de Torreón / Imágenes / http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1021974.imagenes.html

martes, 3 de marzo de 2015

COMO POLILLA TRAS LA LUZ

COMO POLILLA TRAS LA LUZ
Raúl Humberto Muñoz Aragón


Me fascina lo prohibido, nada más embriagante que transitar por aquello que no está bien visto, que la censura y las buenas conciencias consideran intolerable. Nada me atrae más como el romper límites, transitar por la delgada línea que señala el camino del buen hacer, buen pensar o buen decir.
El pensar en lo prohibido me es tan atractivo como a las polillas una lámpara incandescente. Y no estoy solo en ello, es un deseo permanente en la humanidad, el sueño compartido y si lo pensamos bien, es el fin último de los límites, que son creados para ayudarnos a entender y caminar por rutas sabidas y probadas, y una vez comprendidas en su totalidad, poder aventurarnos allende a esos límites que nos plantearon el andar.
Esta fascinación por lo prohibido, al menos en mi caso, va de lo más trivial, si se quiere pensar así, hasta derroteros más complejos y profundos. Así, un día un poco aciago de mi historia personal y tras muchos estudios médicos, el doctor en turno, de cuyo nombre no quiero acordarme, me dio un largo listado de alimentos y bebidas que tenía prohibido ingerir, ello porque podrían ser detonantes de la tortuosa migraña que a veces me acosa… entre ellos mencionó los chocolates, los quesos, los vinos. He ahí que no hay golosina que me encante más que el chocolate, amargo o dulce, de la vaquita o de esos importados con mucho pedigrí, no hay deleite mayor a lo que este néctar de los dioses puede generar.
Sin duda un buen vino, unos buenos quesos, un ate de membrillo y unos chocolates son el mejor aderezo para alguno de los libros prohibidos que se enseñorean en mi biblioteca. Uno de los grandes sueños de mi juventud es el tener entre mis libros el Index librorum prohibitorum, ese deleznable catálogo inventado por la Iglesia Católica en donde se dedicaron a dejar constancia de aquellos libros que estaban prohibidos por ella, y que eran motivo de excomunión directa; siempre he soñado con que este índice se convierta en mi guía de lectura.
"La última tentación de Cristo", "Los hombres detrás del sol", "Yo te saludo, María", "Calígula", "Salo o los 120 días de Sodoma", "La naranja mecánica", "El último tango en París", "Sweet Movie", "Freaks", "El imperio de los sentidos", "Holocausto caníbal", "Senderos de gloria", "El tambor de hojalata", "Fando y Lis"; componen horas emblemáticas de la filmografía mundial que se han convertido en varias de las películas más prohibidas de la historia, piezas cinematográficas apasionantes, escabrosas, sórdidas, poéticas y claro, integrantes de mis afanes particulares, fruto de muchos años de búsqueda y algunas de las sesiones ante el televisor más impactante, siempre seguidas de disertaciones y debates siempre gratificantes. Son películas que agreden y ofenden, que han de verse siempre con un espíritu de tolerancia y respeto; valores que nos permiten confrontar ideas, compartir sueños y discernir de lo pensado por otros, ésta es una de las maravillas de lo prohibido.
A veces lo prohibido se encuentra en un sueño, como el mítico sueño de Giuseppe Tartini ocurrido en 1713, cuando el mismo Diablo se le presentó en sueños y en un diálogo que mantienen, es el Diablo quien recibe el violín de Tartini y toca una sonata que lo transforma y conmueve. Al despertar Giuseppe Tartini compone "La sonata para violín en sol menor", más conocida como El Trino del Diablo, en un intento por emular la obra maestra creada por el Diablo en su sueño.
Esta no es la primera vez que el Diablo se asoma a la música, y uno de los ejemplos más renombrados es Nicolo Paganini, de quien se dijo en su tiempo que había hecho un pacto con él, e incluso hubo quien llegó a afirmar que era el mismo Príncipe del Infierno, otros más ven en sus obras el talento diabólico, la más citada es "La Streghe" que fue escrita cien años después de la obra de Tartini antes citada en 1813.
La música sin duda es un gran acercamiento con aquellos temas o tópicos prohibidos, el ejemplo muy nuestro es la llamada canción protesta, canciones de autor que reflejan su compromiso con la lucha social: Chicho Sánchez Ferlosio, Paco Ibáñez o Serrat en España; Nacha Guevara, Mercedes Sosa, León Gieco, Gian Franco Pagliaro y Cabral en Argentina; Zitarrosa y Viglietti en Uruguay; en Chile, Víctor Jara, Violeta Parra, Inti Illimani; Alí Primera en Venezuela; en Cuba, Carlos Puebla, Pablo Milanés y Silvio Rodríguez; Carlos Mejía Godoy Nicaragua y en México, Amparo Ochoa y Óscar Chávez… lista limitada pero representativa de las voces que han alimentado la canción comprometida en nuestros países, siempre prohibido por un statu quo que se engolosina con el poder.
Esa es mi fascinación por lo prohibido, nada más disfrutable que una velada con vino tinto, queso, chocolate, música y el comentario de alguna película, siempre soñando con un mundo mejor.
ymahr@yahoo.com
facebook.com/Ymahr

@Ymahr.Nogara

El Siglo de Torreón / Imágenes / Jue. 24 Jul. 2014 / http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1019596.imagenes.html

EL ETERNO RETORNO DE LA INFORMACIÓN

EL ETERNO RETORNO DE LA INFORMACIÓN
RAÚL HUMBERTO MUÑOZ ARAGÓN

Nada es, si antes no ha sido observado… éste es el resultado que arroja la física cuántica de hoy día, ésa que tanto aborrecía Albert Einstein y que con el paso del tiempo ocurre que pudiera ser verdad que Dios juega a los dados con el Universo. Según algunos físicos como Vlatko Vendral -profesor de física de la Universidad de Oxford- el componente esencial de la realidad es la información; con base a ello, la energía y la materia no tienen existencia independiente y anterior a la observación. En esencia, nosotros mismos somos información, y hemos de requerir que alguien nos vea, nos lea.

Así que según la vanguardia de la física moderna, el Universo no estaría compuesto de materia y energía, sino de información; así la información es tan importante e incluso omnipresente que sería lo único que no pudiera ser absorbido por un hoyo negro… así que la conclusión es fácil y simple: la información no se crea, ni se destruye, sólo se transforma; y en ello, existiría ese mundo de las ideas que en algunos momentos se nos acerca y nos muestra algunos aspectos de la realidad.

Es aquí donde me gusta pensar en ese "eterno retorno" que Nietzsche presentaba como realidad inalterable, como condena, que aunque algo pareciera perderse en el discurrir del tiempo, tarde o temprano regresa, quizá en la búsqueda del mejor momento, el preciso para que pueda ser entendido y aquilatado en toda su valía, al menos, de una forma diferente… he aquí algunos ejemplos.

El primero, son los llamados Papiros de Oxirrinco, un numeroso grupo de manuscritos descubiertos en 1897 por los arqueólogos Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt, y que todavía, hasta el 2008, han seguido encontrándose en la región de Oxyrhynchus (actualmente el-Bahnasa) en Egipto. Estos papiros datan de los Siglos I al IX y estuvieron perdidos durante siglos, en ellos se incluyen miles de documentos en griego y latín, cartas y trabajos literarios, pergaminos de vitela y manuscritos en idioma árabe en papel. En estos papiros, se han encontrado textos de Píndaro, Safo, Alceo de Mitilene, Aristóteles, Eurípides, Sófocles, Baquílides, entre otros, así como una pieza musical del Siglo III, las más antigua recuperada hasta hoy, o fragmentos del Evangelio de Tomás, del cual se encontró una versión completa en el siguiente descubrimiento.

Los Manuscritos de Nag Hammadi, descubiertos en Egipto en 1945, los que se componen de una colección de 52 textos gnósticos de los primeros cristianos escritos en 13 códices de papiro forrados en cuero y enterrados en vasijas selladas. A este descubrimiento, se le suman los Rollos de Qumrán, que son una colección de alrededor de 800 textos de origen hebreo, escritos probablemente por integrantes de los esenios, y encontrados en once grutas en los alrededores del mar Muerto en el año de 1947. Ambos descubrimientos vendrían a presentarnos la diversidad de movimientos teológicos que se desarrollaron entre el Siglo II a. de C. y el Siglo IV, mostrándonos como surgiría el cristianismo. A estos descubrimientos, se sumaría el realizado la década de 1970 del denominado Evangelio de Judas, que muy probablemente pertenecía a la biblioteca de Nag Hammadi, el cual fue dado a conocer en el año de 2006 por la organización National Geographic Society.

Hay que comentar que no sólo la información nos llega en libros, que las ideas también viajan a través del arte, y un ejemplo son un par de obras perdidas de Leonardo Da Vinci que pareciera que han vuelto a la luz, una es "La batalla de Anghiari", que es una pintura al fresco pintada en un muro del Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio de Florencia entre 1503 y 1506 y que Maurizio Seracini sugiere se encuentra tras "La Batalla de Marciano en Val di Chiana" de Giorgio Vasari tras el ya mítico estandarte verde con las palabras "Cerca trova" que se encuentra en dicho mural. La otra pieza de Leonardo es "La Bella Principessa", retrato de Bianca Sforza y que fue arrancado de un libro editado entre los años 1490- 1499 y titulado "La Sforziade".

Y pudiéramos seguir con este recuento de obras perdidas reencontradas, desde la escultura de San Juan Bautista de Miguel Ángel hasta el Libro Perdido de Nostradamus descubierto en 1982, o el mítico y entrañable filme "El vampiro y el sexo", versión no censurada de "Santo en el tesoro de Drácula", descubierto en el 2011 en una bóveda de Cinematográfica Calderón, la productora original de esta película y estrenada por fin en Guadalajara.

Si, a fin de cuentas la información es el todo del Universo, en ella nos va la inmortalidad, una que no es tan agobiante como el vivir para siempre, sino que es una renovación constante y es ese eterno retorno que nos permite volver en cada tiempo, siempre a la captura de información de ese idílico mundo de las ideas que alguna vez soñó Platón.


EL SIGLO DE TORREÓN / IMÁGENES / JUE 17 JUL 2014 / HTTP://WWW.ELSIGLODETORREON.COM.MX/NOTICIA/1017158.IMAGENES.HTML

miércoles, 15 de octubre de 2014

LÁGRIMAS CON PERSONALIDAD

LÁGRIMAS CON PERSONALIDAD / Raúl Humberto Muñoz Aragón
El dinero no compra la felicidad, realidad incuestionable, aunque algunos comentan que sólo le falta un poco, "muy poquito"… Hoy, sabemos que 14 mil millones de dólares no son suficientes para "llenar de felicidad" a un pueblo, por mucho pan y circo que con ello se pueda comprar; cosas bizarras de un mundo que pareciera girar en torno a algunas trivialidades, sobre todo en un país con muchas carencias y distancias sociales. Los sueños construidos en las posibles hazañas que los héroes del presente siempre pueden acabar en lágrimas, algunas de dolor, otras de felicidad.
Las lágrimas tienen muchos porqués, muchas razones y motivos, pueden ser de alegría o de tristeza, de nostalgia, de ira, de triunfo, al recordar o al olvidar, al decir hola o adiós, porque cortamos cebollas o porque una basura se nos mete al ojo; son producto de la solidaridad, de la rabia, se pueden contagiar, o incluso sólo sea la lubricación que necesita el ojo.
Ante tal diversidad, tarde o temprano, en alguna parte del mundo, se iba a despertar esa curiosidad del ser humano que no tiene límite alguno y se habría de preguntar por ellas. Ese día llegó y fue la fotógrafa Rose-Lynn Fisher quien realizó la interrogante, una, que como todas las que valen la pena realizar pareciera "tonta" y su respuesta obvia, y como suele hacerlo la realidad, nos sorprendería. La pregunta era si todas las lágrimas serían iguales.
Así que Rose-Lynn se dedicó a recolectar distintos tipos de lágrimas, las dejó secar y las observó empleando para ello un microscopio. El resultado de esta investigación es la exposición The Topography of Tears, mágico encuentro de imágenes.
Las lágrimas son un líquido producido por el proceso corporal de la lagrimación y tiene como objetivo limpiar y lubricar el ojo. Son fundamentalmente en la óptica ocular y de ellas depende el funcionamiento normal del globo ocular y de sus estructuras. De acuerdo a un estudio realizado por el Dr. William H. Frey II, un bioquímico de San Pablo Ramsey Medical Center en Minnesota, existen tres tipos básicos de lágrimas: las lágrimas basales, que son las que el ojo genera continuamente para lubricarse; las lágrimas reflejas, que son las provocadas por un agente externo como partículas extrañas, o de la presencia de sustancias irritantes, tales como la cebolla, vapores, gases lacrimógenos, gas pimienta, luz brillante y los estímulos calientes o contacto de sustancias picantes en la lengua y la boca, también está vinculada con vómitos, tos y bostezos, y por último, las lágrimas de origen psíquico, que son causadas por emociones muy intensas, como el enojo, sufrimiento, luto o dolor físico.
De estos tres tipos básicos, incluso dentro de las lágrimas psíquicas, las que son causadas por el dolor son claramente diferentes de las lágrimas de alegría. Las lágrimas son un compuesto mucho más complejo de lo que parece formado por diferentes tipos de aceites, anticuerpos y enzimas suspendidos en una solución ligeramente salina.
Alegría, amor, miedo, vergüenza, enfado, tristeza o frustración… cada una de ellas con su "personalidad" que las distinguen entre ellas, retrato único de la causa que las ocasiona. Compuestas por sustancias neurotransmisoras como la endorfina (asociada a la euforia o el placer) y la encefalina (asociada al dolor). Todas estas sustancias químicas, se mezclan desde el exterior, como en el caso de las lágrimas reflejas, y la propia abundancia de lagrimeo hace que las sales cristalicen de diferente manera al secarse.
Rose-Lynn Fisher estudió 100 lágrimas diferentes y encontró que las lágrimas basales son drásticamente diferentes que las lágrimas que se producen cuando estamos cortando una cebolla. Las lágrimas que se producen a partir de la risa ni siquiera están cerca de las lágrimas de dolor. Como una gota de agua del océano o un copo de nieve, cada lágrima lleva un microcosmos completamente diferente con moléculas distintas.
Las lágrimas emocionales tienen hormonas a base de proteínas, incluyendo la leucina encefalina neurotransmisor, que es un analgésico natural que se libera cuando estamos estresados. Además, las lágrimas vistas bajo el microscopio cristalizan la sal y pueden dar lugar a diferentes formas. Así que hasta lágrimas psíquicas con la misma composición química pueden ser muy diferentes.
La realidad suele ser tan sorprendente que hasta en las lágrimas tienen espacio para la diversidad y la personalidad propia de cada momento, reflejo de la maravilla de esto que llamamos vida.
Y pensándolo bien si visualizamos al dinero como la promesa de un trabajo que ha de realizar alguien en retribución al trabajo propio, si esté en posibilidades de darnos un poco de felicidad, pues estudios como el de Rose-Lynn terminan por dejarnos una sonrisa en los labios y éste es el mejor inicio que puede tener la felicidad.

IMÁGENES / El Siglo de Torreón / jueves 10 de jul 2014
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1014772.imagenes.html

EL VIAJE PERFECTO

EL VIAJE PERFECTO / Raúl Humberto Muñoz Aragón
Nada es más emocionante que la vida, sea lo que ésta fuere; ya el producto de esa casualidad entre infinitas que el caos eligió en algún momento, o el resultado de los deseos y la mente de un ser superior que un buen día decidió ser en muchos. Es el viaje perfecto, a pesar de las "imperfecciones" aparentes que la rodean, pues en su inicio va ligado incuestionablemente su final, el uno le da sentido al otro.









La vida es un viaje extraordinario, pleno en intrigas, aventuras, romance, suspenso, tragedia, drama, comedia, terror. Cada uno de nosotros somos sus protagonistas, junto con miles de millones de individuos de una diversidad de especies que aún hoy son incontables; algunas fueron el puente y el enlace que llevaron a nuevos seres.
La vida, al menos lo que hoy sabemos de ella, se remonta a unos tres mil 460 millones de años, esto de acuerdo con el geoquímico Hiroshi Ohmoto y su equipo de la Universidad de Pensilvania, quienes descubrieron diminutos cristales de hematita, un mineral de hierro, en una formación de jaspe en el Cratón de Pilbara en el noroeste de Australia, demostrando con ella la existencia de una extensión de agua rica en oxígeno en ese lugar hace entre tres mil 600 y dos mil 700 millones de años, hecho que denota la presencia de microorganismos capaces de producir oxígeno mediante fotosíntesis; a partir de ellos, ha derivado toda forma de vida que ha existido y existe, de hongos a bacterias, de plantas a peces, de mamíferos a protozoarios, pasando por los entrañables dinosaurios, el mágico dodo y muchas especies que pueblan museos e imaginería.
La vida es tan maravillosa que hoy se contempla a sí misma a través de nosotros, se estudia, se altera, se inventa o se extingue y siempre se renueva, pues a pesar de nosotros mismos la vida se ha hecho para perdurar. No olvidemos que somos una especie joven que en su estado actual sólo se remonta a unos doscientos mil años, un suspiro en la historia de la vida.
El mundo hoy en día está poblado por siete mil 200 millones de seres humanos, con una tasa de crecimiento que seguirá en ascenso al menos hasta el año 2100, en el que se alcanzará la cifra de 10 mil 900 millones de habitantes, y pensar que hace 75 mil años el hombre estuvo en peligro de extinción con sólo mil 500 individuos. Nos hemos convertido en una plaga para el mundo, una plaga que tiene el propósito de depurar y ser depurada, una enfermedad que pareciera crónica, pero que tarde o temprano ha de contenerse, por bien nuestro.
Una de las grandes odiseas de la vida, y muestra de lo que el espíritu humano puede lograr, es Nicholas Winton, quien rescató a 669 niños checoslovacos antes de la Segunda Guerra Mundial a través de siete viajes en que los padres de estos pequeños se vieron en la terrible decisión de dejarlos ir y con ello salvar su vida. Hubo un octavo viaje de 250 niños que nunca salió, pues su partida coincidió con el inicio de la locura que fue la Segunda Guerra Mundial.
Con la sentencia de "si algo no es imposible, tiene que haber una manera de hacerlo…", inició una historia que guardó sólo para él durante cincuenta años, y la cual se descubrió por su esposa, un día que ella encontró en el ático una vieja maleta con fotografías, cartas y el listado de los niños que salvó. Candidato desde hace años del Premio Nobel de la Paz, mismo que hasta el día de hoy se le ha regateado, pues había un Obama o un Gore, que según el jurado lo merecían más, a pesar de que ambos en su momento han sido promotores de la guerra, de la imposición de sus ideas y creencias, de su particular forma de ver y pensar la realidad, quitándoles o al menos, negándoles a otros pueblos que piensan diferente a explorar formas alternas de encontrar lo que sus afanes les dicten.
Conocer la historia de un éxodo originado por la brutalidad (y que se llevó a cabo a pesar de la burocracia y las negativas, a veces ayudado de algunos engaños necesarios) que inició el 14 de marzo de 1939 es indispensable.
Winton no tenía tiempo para contar su historia, tenía que vivirla, construir su vida, su familia, y entre otras acciones más, ayudar a personas con discapacidad psíquica, así como construir viviendas para las personas mayores…
Y pensar que nosotros, a veces, "no tenemos tiempo" tan siquiera para ocuparnos de nosotros mismos. "No estoy interesado en el pasado. Creo que hay demasiado énfasis en la actualidad en el pasado y lo que ha sucedido. Y nadie se concentra en el presente y el futuro", éste es el pensamiento de Winton, quien en 1939 viajó a Praga por dos semanas de vacaciones y terminó salvando la vida de 669 niños, niños que se hicieron adultos y tuvieron sus propios hijos… Y al final de su vida, termina con más de 15 mil hijos. Una gran familia que sin él no existiera.
Nada es más emocionante que la vida, nada más extraordinario, es el viaje perfecto.
Ymahr@yahoo.com
Facebook.com/ymahr
@Ymahr.Nogara

IMÁGENES / El Siglo de Torreón / jueves 3 de jul 2014
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1012404.imagenes.html

TODOS Y TODO

TODOS Y TODO / Raúl Humberto Muñoz Aragón
Desde nacer, somos el centro del mundo, de aquello visible e invisible que en nuestro derredor hay, incluso el universo entero somos nosotros. Al nacer no tenemos límites, no existe nada que nos sea ajeno. Voces, aromas, sabores, texturas y formas que cual caleidoscopio nos desvelan poco a poco la realidad, todos ellos parte integral de nosotros.








Ése es nuestro momento de mayor libertad, a pesar de la paradoja que implica, pues es ahí donde se da también la mayor vulnerabilidad y dependencia total del existir. De los primeros estímulos que ahí recibimos dependerá en mucho nuestro desempeño futuro; es el inicio de nuestra personalidad, tan llena de la herencia genética como de experiencias y vida.
Sin límites, sin miedo; somos todos y todo; razón y motivo; centro, perímetro y volumen. En esos primeros días de nuestra vida, no sabemos dónde terminamos y dónde inicia el otro o lo otro; somos uno con el universo, y ello nos hace el centro. Este estadio se irá prolongando por varios años, esos primeros que nos enseñan a discriminar, a diferenciar, a establecer roles, a moldear estereotipos, a continuar patrones, a perder poco a poco la libertad primaria por la individualidad que nos distingue en un mundo poblado por infinitos otros, seres sin rostro y con los cuales no tenemos ni la mínima posibilidad de encuentro.
Tengo, o más bien, tenía muy claro cómo iba a iniciar la imagen de hoy, cuáles serían los derroteros por los que navegaría, qué palabras e ideas la conformarían, pero el centro de mi universo personal sigue siendo sujeto a los caprichos del azar, ese viejo caótico que no se cansa de darnos lecciones para que al final del camino podamos decir que aprendimos algo.
El inicio original era (que no tengo claro que tan válido sea citar un texto inexistente, o al menos sólo existente en mi mente… aunque recuerdo el celebérrimo Necronomicón, centro omnipresente del universo de Lovecraft, grimorio inexistente escrito por el ficticio árabe loco Abdul Alhazred)… perdón… la columna inicia así "Sin lugar a dudas el Gobierno miente; nos engaña, oculta y maquilla la información según sus intereses particulares. Cada uno de los tres poderes en que se divide está diseñado para preservarse en el poder, para mentir ad infinitum, creando mitos para endulzar la vida. Olvidando a los 16,000 desaparecidos, o a maestros que hoy ganan cientos de miles de pesos y mañana sólo son 'errores' administrativos. Que hablan del abatimiento de la pobreza, y se olvidan decirnos que dentro de los países de la OCDE somos el país con mayor pobreza y el segundo con mayor desigualdad".
Pero ese caprichoso azar -el mismo que se disfraza de amor en "Los formales y el frío" de Benedetti-, decidió de pronto otros caminos; así que no diré que los políticos mienten descaradamente, que sólo les interesa su beneficio personal, que son veletas que apuntan a donde están los recursos, y sobre todo, que su anhelo mayor es vivir a expensas del pueblo, que no tienen saciedad. No, no hablaré del cinismo con que pretenden lograr votos o de su desprecio por la gente a la que dicen representar; no, no mencionaré de las mentiras y demagogia con que envuelven sus discursos o de cómo cambian sus convicciones de acuerdo al pensamiento del "mandamás", por ignorante, torpe, mediocre o siniestro que sea.
No, no, simplemente no.
Hablaré de ese azar, el cual esta semana me dio una lección más. Ocurre que, como bien dice Serrat, esos locos bajitos a veces "joden" mucho con la pelota y pueden desesperarnos, incomodarnos o cuando menos alterar nuestro mundo armónico, lleno hasta el hartazgo de rutina y monotonía. Ellos tienen un mundo nuevo en sí, tan lleno de todo que no tienen tiempo que perder como nosotros, los viejos que hemos olvidado el arte de "joder con la pelota".
A fin de cuentas, lo que hoy quiero contar es como mi hija de dos años y medio me dio una lección más. En sus "caprichos" se afana por hacer lo que quiere independientemente de lo que los adultos deseamos, y cuando esto se da, viene el inevitable choque que deriva en el enojo de los dos, de ella y mío, entonces ella es clara y dice lo que tiene que decir, se enoja, reniega, yo por mi parte hago lo mismo y he aquí la lección, una vez que ella dice todo y se desahoga, inmediatamente "cambia de canal" y sigue con lo importante, cambia de juego, te abraza y te invita a jugar… y yo, como todo adulto tengo dos opciones, seguir con mi enojo como dictan los cánones u olvidar mis años y ponerme a jugar.
Ésa es la magia de ser el universo entero, no hay espacio para rencores; es absurdo, pues al ser todo y todos sería como estar enfadados con nosotros mismos. Es menester que seamos nuevamente todos y todo, así podríamos darnos cuenta del dolor que hay en nuestro derredor y olvidar ese arte del engaño en que se ha convertido la política.

IMÁGENES / El Siglo de Torreón / jueves 26 de jun 2014
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1010008.imagenes.html

LA SOLEDAD DE SER

LA SOLEDAD DE SER / Raúl Humberto Muñoz Aragón
La soledad es nuestra eterna compañera, es la protectora, es quien nos acoge cuando la vida bruma, la que nos absorbe en momentos de tristeza y a veces agobia. La soledad es origen, camino y destino, en ella iniciamos este viaje de la vida y con ella nos encontramos cada noche al abandonar la realidad al entrar en el letargo de los sueños, vamos a su encuentro y será quien al final nos tomará en sus manos y nos guiará al siguiente destino siempre a nuestro lado. En la soledad, nos encontramos cara a cara con el que somos, en nuestra mismidad, ésa que perdura de nosotros a lo largo del tiempo personal llamado vida.
La soledad la vamos poblando con la esencia de nuestro ser, con la cotidianidad del derredor, con aquello que da confort y seguridad; aunque también, en los rincones más apartados se esconden y se agazapan temores y angustias, siempre dispuestos a abordarnos, a detener -por prudencia quizá-, acciones o alentar omisiones. En ella, los sueños se alimentan, crecen, se multiplican y a veces mueren, se olvidan esperando un mejor momento para tornarse en realidad abandonando la utopía. Ante ella somos, sin posibilidad de engaño, sin trucos, desnudos en nuestra esencia básica, frente a ella somos en toda nuestra individualidad a plenitud.
Conforme la vida acumula años, vamos tomando conciencia de nuestra fragilidad, esa "insoportable levedad del ser" de Kundera. Cuando estamos en sus brazos, nos damos cuenta de una manera clara y precisa del paso del tiempo, visualizamos a Cronos devorando ávidamente a sus hijos, implacable e inevitablemente, cada vez más voraz, resultado inevitable de este presente tan lejano de las ideologías. Es ahí cuando el miedo nos abruma, cuando crecer duele, cuando el inexorable andar del tiempo nos conduce a estadios y responsabilidades nuevos, llevándonos al miedo de crecer, ahí donde las incógnitas del futuro se agolpan y acechan.
Somos la suma de incontables soledades, que se entrelazan continuamente en una danza mágica, y en ese entrecruzamiento, se establecen los soportes que nos dan sentido, que nos definen, que nos construyen, sumiéndonos en la angustia o la dicha de vivir, esto dependerá de la honestidad y congruencia que tenemos hacia nosotros y los caminos que decidimos transitar.
Crecer da miedo y hay quien ante ello se rehúsa a hacerlo, se encierra en una atemporalidad ficticia, utópica y terrible que lastima y aleja de la realidad, vistiéndola en una fantasía que evita el tomar conciencia de aquello que son nuestras responsabilidades. Crecer implica, entre muchas circunstancias, dejar de lado la comodidad, protección y seguridad que nos proporcionan otros, seres que aprendemos a amar en medio de esta soledad tan poblada de querencias. Crecer es aprender a equivocarnos, cometer errores, algunos muy graves, sin solución, sin vuelta atrás y de los cuales hay que aprender y seguir adelante.
En este Siglo XXI, donde las posibilidades de comunicación son mucho más efectivas y numerosas que nunca, la soledad se acentúa a pesar de encontrarnos rodeados de afectos y querencias, de incontables redes sociales que abundan en Internet llenas de "pares"; de tener a nuestro alcance más posibilidades de desarrollo y crecimiento que en cualquier otra época anterior; pero eso sí, tan trunco y limitados por esa omnisciente tecnología que nos educa y forma en una dependencia que nos paraliza he inutiliza ante su ausencia. Olvidamos que el ser nos viene de otros, de la pertenencia y compartir espacio y tiempo, un mundo que es el resultado de más de cien mil millones de seres humanos que han vivido desde que el primero de ellos caminó por el planeta. El miedo a crecer nos limita, nos obstruye, pues al crecer la vida y la sociedad nos "educa" a andar por la vía segura, nos llena de imposibles que nos mutilan.
Este presente nuestro, tan lleno de términos nuevos para fenómenos de siempre, como el bulliyng, el cual ahora ha de ser combatido con leyes que pretenden suplir la responsabilidad de aquéllos que no han sabido crecer, que ante el temor o el desprecio por límites los obvian, los consideran inútiles, porque imponer disciplina es antipopular. Olvidamos que en el bulliyng hay tres partes y las tres son ofensores y ofendidos, han sido dejados de lado, educados por la televisión, por los videojuegos, más solos que nunca.
Crecer duele, y en la soledad que nos acompaña, el no hacerlo, duele más. Eso hay que entenderlo, pues es inevitable crecer, por ello hay que darle a cada día su afán, que esa soledad sea la compañera que nos refuerce, nos ubique y dé sentido a nuestro hacer, que al estar frente al espejo que nos refleja veamos aquello que pensamos, siempre sustentado en palabras y acciones que hagan de ese único que somos el individuo que camine con su soledad sin miedos y con muchos sueños realizados.
IMÁGENES / El Siglo de Torreón / jueves 19 de jun 2014
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